Lionel Messi es la primera cita obligada cuando se trata de hablar de fútbol, de la selección, y paradójicamente no de él mismo como referencia, porque lo es de manera excluyente, como este martes cuando marcó todos los tantos del 3-0 sobre Argelia que le permitió a Argentina romper el hechizo de los campeones anteriores que después de los títulos de 1978 y 1986, al Mundial siguiente debutaron con sendas derrotas.
La Scaloneta regresó a su concentración habitual en Kansas City apenas terminó el partido contra Egipto en Atlanta y ahí se quedará para preparar el partido del próximo sábado ante Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026.
El bahiense arbitrará en Boston, acompañado por un staff íntegramente argentino. Es el tercer partido que dirige en el Mundial y suma seis con otro tres cotejos arbitrados en Qatar 2022.