Lionel Messi es la primera cita obligada cuando se trata de hablar de fútbol, de la selección, y paradójicamente no de él mismo como referencia, porque lo es de manera excluyente, como este martes cuando marcó todos los tantos del 3-0 sobre Argelia que le permitió a Argentina romper el hechizo de los campeones anteriores que después de los títulos de 1978 y 1986, al Mundial siguiente debutaron con sendas derrotas.
La marplatense perdió por 3-6, 6-3 y 6-7 ante Coco Gauff, séptima preclasificada, en un cierre electrizante, en un duelo donde llegó a sacar 5-4 en el tercer set para partido.
El DT del seleccionado argentino dirigirá su partido número 100 al frente del equipo, en una gestión basada en grandes éxitos, entre ellos, la Copa del Mundo en Qatar 2022.