Lionel Messi es la primera cita obligada cuando se trata de hablar de fútbol, de la selección, y paradójicamente no de él mismo como referencia, porque lo es de manera excluyente, como este martes cuando marcó todos los tantos del 3-0 sobre Argelia que le permitió a Argentina romper el hechizo de los campeones anteriores que después de los títulos de 1978 y 1986, al Mundial siguiente debutaron con sendas derrotas.
El argentino se impuso en una final de alto nivel por 6-7, 6-4 y 6-3 ante Tommy Paul en Londres. Con una gran reacción tras perder el primer set, Cerúndolo ajustó su servicio, elevó su efectividad y se quedó con el ATP 500 de Queen’s, un título inédito para el tenis argentino sobre césped.
El conjunto patagónico derrotó 68-56 a Quimsa en el sexto juego de la final, liquidó la serie por 4-2 y conquistó la segunda estrella de su historia. Sebastián Carrasco fue la gran figura de la noche y también fue elegido MVP de las Finales.