Lionel Messi es la primera cita obligada cuando se trata de hablar de fútbol, de la selección, y paradójicamente no de él mismo como referencia, porque lo es de manera excluyente, como este martes cuando marcó todos los tantos del 3-0 sobre Argelia que le permitió a Argentina romper el hechizo de los campeones anteriores que después de los títulos de 1978 y 1986, al Mundial siguiente debutaron con sendas derrotas.
El seleccionado dirigido por Felipe Contepomi no logró darle continuidad a los buenos momentos que tuvo en el partido y cayó por 47 a 38 en el arranque del nuevo torneo. El próximo sábado buscará revancha ante Gales en San Juan.
En dos amistosos ante Defensa y Justicia, el equipo xeneize empató uno e igualó el otro. Se alistó el nuevo refuerzo, Leandro Lozano y volvió a hacer futbol el chileno Carlos Palacios.