Lionel Messi es la primera cita obligada cuando se trata de hablar de fútbol, de la selección, y paradójicamente no de él mismo como referencia, porque lo es de manera excluyente, como este martes cuando marcó todos los tantos del 3-0 sobre Argelia que le permitió a Argentina romper el hechizo de los campeones anteriores que después de los títulos de 1978 y 1986, al Mundial siguiente debutaron con sendas derrotas.
El crack rosarino no para de sorprender a propios y extraños en el Mundial con sus grandes actuaciones. El resultado de una vida dedicada al fútbol, que supo de momentos muy agrios con la selección, y que el mundo entero celebra, rendido a sus pies.
Por Julio MartínezEn el día que Las Leonas perdieron ante el mismo rival pero en Londres, los varones tampoco pudieron con la escuadra española que se impuso por 3-2 en Alemania, por una nueva fecha de la Pro League masculina