La lluvia suspendió el partido de octavos de final de Solana Sierra en Países Bajos
La mejor tenista argentina, ubicada en el puesto 56º del ranking mundial, perdía ante la estadounidense Caty McNally por 5-2 en el primer set, cuando la lluvia obligó a suspender el encuentro por los octavos de final del WTA 250 de s' Hertogenbosch, que forma parte de la gira sobre césped previa a Wimbledon.

Solana Sierra, la mejor tenista argentina de la actualidad, inició esta semana su preparación sobre césped, con vistas al Abierto de Wimbledon, donde el año pasado cumplió la mejor actuación de su carrera, pero la lluvia parece acompañarla durante sus partidos en el torneo WTA 250 de s' Hertogenbosch, en Países Bajos, donde nuevamente se postergó el partido que disputaba este jueves correspondiente a los octavos de final.
La marplatense Sierra, de 21 años y 56º del ranking mundial, debutó el martes pasado, pero el mal tiempo también postergó su partido para el día siguiente, cuando finalmente se impuso en tres sets ante la francesa Lois Boisson, por 6-4, 5-7 y 6-3, en dos horas y 3 minutos del partido de primera ronda.
Este jueves, la argentina había comenzado su partido de octavos de final ante la estadounidense Caty McNally (59°), quien venía de eliminar a su compatriota Emma Navarro (25°), cuarta preclasificada del torneo, pero la lluvia volvió a interrumpir las acciones cuando se llevaban disputados 25 minutos de juego.
Sierra caía por 5-2, luego de haber perdido su servicio en el “game” anterior, después de un inicio parejo del partido.
La marplatense viene protagonizando buenas actuaciones y alcanzó el mejor ranking de su carrera con los resultados de sus últimos torneos sobre polvo de ladrillo: llegó hasta los octavos de final en el WTA 1000 de Roma y alcanzó la tercera ronda del reciente Abierto de Roland Garros, donde fue eliminada por la rumana Sorana Cirstea.
En ese recorrido sumó victorias destacadas frente a jugadoras como Emma Raducanu, Anhelina Kalinina y Kateryna Monnet.
En Países Bajos, comenzó su preparación sobre césped para el Abierto de Wimbledon, el tercer Grand Slam de la temporada, donde se convirtió en revelación el año pasado, cuando llegó hasta los octavos de final proveniente de la clasificación, logrando un récord que la llevó a formar parte del Museo del torneo londinense.