A 50 años del terrible accidente que cambió la F1 para siempre
Niki Lauda, campeón mundial por ese entonces, sufrió un espectacular despiste que lo dejó al borde de la muerte aquel 1 de agosto de 1976 en el autódromo largo de Nurburgring (casi 21 kilómetros). Su Ferrari envuelta en fuego es una postal que permanece en el recuerdo de protagonistas y espectadores de aquella competencia en Alemania

La seguridad en la Fórmula 1 cambió para siempre, a partir de ese accidente espectacular e impiadoso, que estuvo a muy poco de cobrarse la vida de un piloto, tal como solía ser norma en ese viejo autódromo de Nurburgring, el Nordschleife, con casi 21 kilómetros de recorrido para la vuelta.
Ese domingo 1 de agosto de 1976, hace exactamente cincuenta años, el campeón mundial vigente en ese entonces, Niki Lauda, sufrió un aparatoso despiste en la curva Bergwerk, a partir de la rotura de la suspensión de su confiable Ferrari 312T2, cuando encabezaba las posiciones del Gran Premio de Alemania. Ese dominio le permitía afianzarse como líder del campeonato Mundial con una nítida ventaja sobre el inglés James Hunt, quien todavía no se ilusionaba con la chance de ganar un título, que finalmente conquistó.

La máquina de la casa de Maranello se golpeó contra el guardrail en el sector derecho y volvió a la pista, envuelta en llamas, para ser impactada por el Hesketh 308 de su compatriota Harald Ertl, también austríaco, y por el Surtees TS19 del estadounidense Brett Lunger, ambos rezagados.

El italiano Arturo Merzario (Hesketh 308) venía detrás y se detuvo a auxiliar, cuando observó el fuego consumiendo el bólido de color rojo. De hecho, el oriundo de la Lombardía es sindicado como el máximo responsable de salvar a Lauda, antes de que arriben al sector los servicios sanitarios. El, junto al británico Guy Edwards (Hesketh) estuvieron en la primera línea para intentar rescatar al tricampeón mundial de la máxima categoría automovilística.

Una vez producida la catástrofe en el Infierno Verde del Nordschleife, con 73 curvas que atraviesan un bosque arbolado en la región de Eiffel, el piloto austríaco fue extraído consciente del habitáculo y conducido en helicóptero hacia un hospital cercano al autódromo. Lauda había inhalado humos tóxicos, sufrió contusiones graves en el pecho y otras quemaduras considerables en su cabeza.
De hecho, el automovilista perdió la oreja derecha y se quemaron sus pestañas. Fue inducido al coma farmacológico al momento de ser sometido a distintas operaciones para “restaurar” su rostro. Niki no sólo le ganó a la muerte, tras terrible accidente, sino que seis semanas más tarde, con una salud todavía endeble, sorprendió y se doctoró en “coraje ilimitado”, cuando participó del Gran Premio de Italia en el tradicional circuito de Monza, en donde alcanzó un más que meritorio cuarto lugar.
Hunt aprovechó intensamente las competencias en las que Lauda no intervino y se acercó notablemente a la punta del certamen, a punto tal que -antes de la largada del Gran Premio de Japón en el autódromo de Fuji- la diferencia entre el austríaco y el inglés se había reducido a solamente tres puntos (68 contra 65 en favor de Lauda).
En la última carrera, el McLaren de Hunt obtuvo el tercer puesto necesario para acreditarse el título, al llegar a las 69 unidades, luego de que Lauda y su Ferrari quedaran paradas en la zona de boxes en la segunda vuelta de la exigencia, a raíz de un terrible aguacero que se abatió en el comienzo del Gran Premio. El austríaco renunció a seguir corriendo ante la posibilidad de protagonizar un accidente fatal, a partir de las contingencias climáticas.
¿Por qué el accidente de Lauda cambió la manera de controlar la seguridad en la Fórmula 1?
Primero y principal se dejó de utilizar el circuito largo de Nurburgring, de 20.832 metros de cuerda, por ser considerado “demasiado peligroso”. De hecho, el argentino Onofre Marimón, otrora competidor en la antiquísima Fórmula 1 de los ’50, falleció como consecuencia de un accidente en julio de 1954 y se convirtió en la primera víctima fatal en carreras oficiales de la máxima categoría automovilística mundial.

El Nordschleife dejó de utilizarse en su extensión larga de más de 20 kilómetros (la vuelta se daba en casi 7 minutos) y el Gran Premio de Alemania se mudó al trazado de Hockenheim.
También, en forma gradual, se avanzó para hacer más seguros los habitáculos en los que se sitúan los pilotos cada vez que ingresan a los vehículos.
¿Cuántos títulos del Mundo consiguió Lauda como piloto?
Fueron tres: 1975 (Ferrari), 1977 (Ferrari) y 1984 (McLaren). Ganó 25 Grandes Premios en 171 competencias disputadas. Falleció en mayo de 2019, a los 70 años, a causa de una falla renal.