Verónica Ravenna a DEPORTV: se fue del país en 2001, casi corre para Canadá, pero eligió la Argentina
La bonaerense, criada deportivamente en Canadá, con raíces italianas y el apoyo de Alemania y la Argentina, no olvida colores, lugares y sabores, por eso todo la traslada a la bandera. Este miércoles afrontará la tercera carrera desde el 22° puesto y quiere llegar a la última competencia.

A pesar de irse de su país en 2001 con su familia, Verónica Ravenna nunca olvidó sus orígenes y tanto el lunes como este martes, la atleta que transita sus terceros Juegos Olímpicos de Invierno, compitió y se ubica en el 22° puesto del luge en Milano Cortina 2026, con la búsqueda de su mejor resultado, pero con otra cabeza y un equipo más sólido, con menor estrés, más disfrute y su bandera en el pecho.
Ravenna volvió a tirarse a toda velocidad en el luge olímpico con una sensación nueva y el objetivo de hacer un buen Juego Olímpico de Invierno, con calma, tras dos experiencias que la marcaron —PyeongChang 2018 y Beijing 2022—, así fue como la argentina encaró su estreno en Italia con un mensaje íntimo que explica su manera de competir y de vivir esta historia: “Argentina para mí siempre es mi casa”.
TERCERA VEZ, OTRA CABEZA Y EL MISMO CORAZÓN
Hay deportistas que miden su crecimiento con medallas. En el caso de Ravenna, el salto de crecimiento se escucha en el tono: en cómo describe la pista, su preparación y el lugar que ocupa la ansiedad.
Tras su primer día de competencia, la argentina habló de un cambio clave: ya conoce el ritual olímpico, ya atravesó el “ruido” de estar ahí, y ahora puede enfocarse en lo que realmente importa.
Atendió antes de salir a escena a DEPORTV y transmite claridad, nada de grandilocuencias, calmada y como quien entiende que el luge se gana en detalles y también se pierde tiempo en milímetros.
“La verdad es que me siento más relajada para estos Juegos en la pista. Mucho más, como que a todo ya lo viví dos veces. Ya todo el estrés de lo que es la carrera, por ahora, no lo siento”, aseguró.
“Es una pista que es bastante complicada, pero para mí funciona bastante bien. Tengo y tuve mucho tiempo en el trineo para probarlo, para que esté en el mejor estado que lo necesite yo para esta carrera, y ya está ahí. Así que no cambiamos nada a último momento, como en los años anteriores”, agregó con detalle.
Ravenna también aseguró que se sintió lista desde hace días y en eso le dio las gracias a su equipo de trabajo. “Tengo un grupo de entrenadores atrás mío muy fuertes. Así que, me sentí lista desde el comienzo y como que hice todo lo que pude para este momento, donde solo faltaba correr”, valoró.
“ARGENTINA PRIMERO”: PERTENENCIA, FAMILIA Y LA CEREMONIA
En los Juegos Olímpicos, la Ceremonia de Apertura suele ser postal y para Ravenna, además, fue un reencuentro. Y esa escena terminó de reforzar lo que viene sosteniendo desde chica: que se haya formado afuera, su identidad —dice— sigue atada a su país de origen, la Argentina.
“Sí, toda esa ceremonia es especial en su manera propia. En esta lo fue muy porque pudieron estar mis padres, cuando anteriormente no fue posible. En China solo estuvo mi papá que estaba como entrenador. Y en Corea, tristemente, mi hermano y mi madre no pudieron conseguir tickets para la fiesta. Pero en esta la vivieron conmigo porque estábamos ahí en el centro de Cortina”, contó con una sonrisa que traspasa su teléfono.
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“Y la verdad que nosotros nos fuimos de Argentina cuando yo era chiquita, a los 6 años, pero Argentina para mí siempre se siente como la casa. Vamos, una vez por año, tengo toda mi familia y amigos. Yo me siento mucho más argentina que canadiense, aunque viví en Canadá hace muchos años, hace casi 15, 20 años. Yo siempre voy a ser argentina primero”, reconoce con un sello indeleble.
EL LUGE: CUATRO AÑOS PARA CINCUENTA SEGUNDOS
El luge es un deporte brutal por su lógica, donde se entrenan años para bajar una pista en menos de un minuto. Y cuando el cuerpo llega, casi siempre lo hace con marcas: golpes, caídas, cicatrices. Ravenna lo contó sin dramatizar, pero también sin esconder lo peligroso.

“No fue fácil, fueron cuatro años de mucho entrenamiento, de un montón de sacrificios míos y de mi familia. En esta última temporada, la verdad que luché un montón para poder mejorar el trineo lo más que pudiera y al hacerlo, te cuesta un montón acostumbrarte”, reconoció.
“Hace dos meses tuve un hecho donde me di vuelta y me rompí la nariz, me corté toda la cara. Estuve más de 10 días sin poder hacer nada. Pero se hace de todo para estar acá y poder representar tu país”, lo dice con alegría y también con el trabajo silencioso que apela a lo mental y el sobreponerse a obstáculos duros como el que narró.
Ravenna tuvo sus dos primeras competencias en la primera de dos jornadas. Donde en la primera se ubicó en la 20° colocación con un tiempo de 54.038seg, mientras que en la segunda prueba quedó 24°, tras culminar el recorrido con su trineo en 54.517seg y contabilizar un tiempo total de 1:48.555seg, con el número 23 en su pecho.
Para llegar a la final del Luge Femenino habrá que ver en qué posición termina en la general Ravenna, tras la 3ra carrera, que será este miércoles, habrá con ella la posibilidad de estar en la cuarta prueba, para terminar entre posiciones que marcarían el objetivo que se trazó la bonaerense. Este miércoles la Argentina va en busca de una nueva proeza en su carrera deportiva.
LA MISIÓN DE RAVENNA: ABSTRACCIÓN Y A DISFRUTAR
En los deportes de velocidad, la cabeza puede ser motor o un freno. En los primeros Juegos Olímpicos de Invierno, la argentina sintió nervios; en los segundos, el contexto por la pandemia de Covid. En los terceros, la búsqueda es otra: vivirlos al máximo.
“Que sea la tercera, la verdad que en las primeras estaba bastante nerviosa y después la segunda fue China con todo lo del coronavirus. Así que estábamos todos nerviosos y en esta la verdad que más que nada quiero disfrutar y, sabiendo lo que tengo que hacer, sé cómo manejar las curvas así que quiero salir de mi cabeza y estar presente y disfrutar para tener el mejor resultado que se pueda”, sueña.
RAVENNA Y EL LUGE EN PRIMERA PERSONA
Hay una parte fascinante del testimonio de Verónica, porque logra ponerle palabras a algo casi imposible de explicar: lo que ve y lo que decide a 120/130 km/h, pegada al hielo, con márgenes mínimos para Ravenna que con docencia traslada a los que nunca ni participaron de la prueba como aquellos que solo vieron una salida individual qué sucede en menos de un minuto de ejecución.

“Sí, la verdad que al final rompemos los segundos, todo en cuatro años, y la diferencia que por ahí es una décima de segundo o de cuatro largadas, dos segundos en total. Pero para nosotros, es como que agarrás todo y lo ponés en “slow motion””, cuenta y comienza con una explicación muy personal.
“Para mí, la largada dura cuatro minutos. En realidad, son cincuenta segundos, pero nosotros, en cada curva, podemos ver, yo puedo ver quién está parado, el color de gorro que tiene, se puede ver todo, y yo, se ve que mi cerebro maneja mucho más rápido, porque entro a una curva que por ahí estamos un segundo, menos de un segundo, medio segundo, y mi cerebro piensa, ok, acá manejamos, acá manejamos para arriba, acá para abajo, dejamos y acá la sacamos de la curva”, agregó.
La atleta argentina continúa con la charla y valora como “algo único” lo que vive y no lo puede equiparar a otra disciplina del deporte olímpico de invierno.
“Hasta en los días normales, cuando me dicen algo, en dos minutos, Para mí dos minutos es un montón de tiempo, es como que me dio la habilidad de frenar el tiempo para para ponerla así, para poner el tiempo que vaya más lento y, sí, aunque el tiempo no va más lento, mi cerebro tiene la habilidad ahora de pensar y de trabajar rapidísimo. Así que eso es lo que es, y también estamos especialmente en esta pista, donde hay diferencias de un milímetro para un lado, un milímetro para el otro, y te fuiste de costado. Así que en esta pista está bastante interesante, porque todos, hasta las mejores, tienen una largada buena y una mala, porque es muy difícil yendo a la velocidad que vamos, estar medio segundo en una curva y tener que salir en el ángulo exacto, o, si no, se te va de costado al trineo”, afirmó.
“Así que la verdad es algo es algo muy especial, que yo no sé si mucha gente lo haya sentido, me pueda decir. Por ahí los esquiadores, pero igual no estoy muy seguro, porque no sé qué tan precisos tienen ellos, porque nosotros, donde va el trineo, en las partes rectas, tenés que pensar que entra un trineo y medio en la parte recta, no tenemos tanto espacio. Y sí, como dije, unos milímetros para un lado, un milímetro para el otro, y especialmente acá, se te van todos los ángulos y chau”, cierra una explicación que también la emparenta con lo que significa el trineo y su gran dificultad.
DE BUENOS AIRES A CANADA, UNA HISTORIA EN TRINEO
Nacida en Buenos Aires, Ravenna se mudó a los seis años a la localidad canadiense de Whistler junto a su familia, con su padre Jorge como sostén y entrenador.
El luge apareció a los 11 en su vida deportiva, en una visita escolar al Whistler Sliding Centre, donde a la jovencita argentina, casi como una señal del destino tuvo que mirar a otro lado.
Una fractura de clavícula en 2014 le cerró la puerta del camino juvenil canadiense; y en 2015 llegó el giro, con la invitación de la Federación Argentina para competir por su país, tuvo su debut en la Copa del Mundo 2015/16 en Oberhof.
LOS MEJORES RESULTADOS DE RAVENNA
• Juegos Olímpicos:
- 24° en PyeongChang 2018
- 24° en Beijing 2022.
• Impulso temprano: 7ª en Lillehammer 2016 (Juventud), resultado bisagra para consolidarse en el circuito.
• Antecedente argentino: en Turín 2006, la pionera Michelle Despain Hoeger finalizó 24ª en singles femenino
- Copa de Naciones
7º lugar en la Nationcup de Altenberg 2023/2024
8º lugar en la Nationcup de Winterberg 2024/2025
8º lugar en la Nationcup de Oberhof 2024/2025
8º lugar en la Nationcup de Oberhof 2023/2024 (carrera 1)
8º lugar en la Nationcup de Oberhof 2023/2024 (carrera 2)
8º lugar en la Nationcup de Whistler 2023/2024
9º lugar en la Nationcup de Lake Placid 2023/2024
8º lugar en la Nationcup de Altenberg 2022/2023
8º lugar en la Nationcup de Whistler 2022/2023
9º lugar en la Nationcup de Winterberg 2020/2021
10º lugar en la Nationcup de Park City 2016/2017 - Campeonatos
7º lugar en el Campeonato América-Pacífico Whistler 2023/2024
6º lugar en el Campeonato Mundial Sub-23 FIL Winterberg 2018/2019
8º lugar en el Campeonato América-Pacífico Whistler 2019/2020
8º lugar en el Campeonato América-Pacífico Lake Placid 2018/2019
8º lugar en el Campeonato América-Pacífico Calgary 2017/2018
10º lugar en el Campeonato Mundial Sub-23 FIL Innsbruck/Igls 2016/2017
7º lugar en el Campeonato América-Pacífico Park City 2016/2017
Ravenna llegó a Milano-Cortina con lo que no se compra y se gana a prueba de trabajo, sacrificio y lucha: experiencia, cicatrices y una identidad que la sostiene cuando todo tiembla a ras del hielo.
El objetivo deportivo es mejorar, sí; pero el corazón del informe es otro: esta vez compite más liviana, más presente, y convencida de algo que no negocia. Argentina, para ella, sigue siendo casa.