Franco Dal Farra, y el mejor resultado histórico argentino en 10 km de su historia en esquí de fondo
El barilochense fue 59º en y firmó un registro inédito para la Argentina en Juegos Olímpicos de Invierno. Además, Mateo Sauma completó la prueba y sumó experiencia en el máximo nivel.

Franco Dal Farra volvió a poner a Argentina en el mapa grande del esquí de fondo al finalizar 59º en los 10 km libre, el mejor resultado nacional en la historia olímpica de esta modalidad.
Un 59º que vale oro para el deporte argentino.
El barilochense completó la distancia en 23:26.0, en una carrera durísima y de ritmo alto, a +2:49.8 del ganador. Pero el dato que lo potencia es el contexto: con ese puesto, superó el 92º lugar de Luis Argel en Albertville 1992, que hasta ahora era la referencia histórica argentina en esta prueba.

El resultado también tiene otra lectura fuerte: se trata del mejor registro de un esquiador argentino en esta disciplina en las últimas casi cuatro décadas, e igualó el antecedente de 59º que había conseguido Julio César Moreschi en los 50 km de Calgary 1988.
Un puente entre generaciones, con nombres distintos, pero con el mismo valor simbólico: sostenerse, competir y terminar en el nivel más exigente del mundo.
MATEO SAUMA, UN CIERRE IMPRESIONANTE
En la misma competencia, Mateo Sauma también dejó todo: registró 25:58.1 (a +5:21.9) y cerró su participación en torno al 90º puesto (89º en el cuadro de resultados difundido).
A pesar de la dureza del trazado —con tramos de escalada y sectores que exigían cambios permanentes de ritmo— el joven fondista logró mantenerse firme, sumando una experiencia clave en su desarrollo dentro del esquí de fondo internacional.
El podio estuvo encabezado por el noruego Johannes Høsflot Klæbo, dueño de una actuación incuestionable que le permitió llevarse el oro con 20:36.2. El francés Mathis Desloges se quedó con la medalla de plata, registra
Lo de Dal Farra no es un “dato para la estadística”: es una señal. Porque cuando el resultado es histórico, el mensaje es claro y es que se puede. Y en deportes donde cada avance cuesta años, un 59º puede ser el primer paso de algo mucho más grande.