Dileo con DEPORTV: "Ojalá podamos mantener ese rango de sextos o séptimos; tal vez sea nuestra realidad"
El seleccionador argentino voléibol habló con DeporTV en la previa de los amistosos ante Venezuela y Bulgaria, de cara a grandes citas como la VNL y el Sudamericano, que otorgará una plaza olímpica. Sus impresiones sobre el plantel, la característica del jugador argentino y qué falta para que den el salto a la elite.

Por Julio Martínez y Leonardo Peluso
El seleccionado argentino de vóleibol se prepara para las grandes citas del año. De la mano de Horacio Dileo, el sucesor de su amigo Marcelo Méndez, tiene la mente puesta en el Sudamericano (que otorga plaza olímpica) y la Liga de Naciones (VNL).
En diálogo con DeporTV, Dileo analiza el presente de un seleccionado que cuenta con algunos jugadores de roce internacional destacado, en las mejores ligas de este deporte, que invitan a la ilusión para dar ese impulso tan anhelado hacia la elite.
Argentina jugará dos amistosos en Posadas, Misiones, ante Venezuela (26 y 28 de mayo), retornará a Buenos Aires, para luego trasladarse a Rosario para el duelo ante Bulgaria, el 6 de junio, en Newell's. Posteriormente, desde el 10, disputará la Semana 1 de la VNL en Brasil.
Arranca tu proyecto, que de algún modo se parece al anterior, pero ¿cómo lo vivís? ¿es diferente?
Estoy contento, estoy ilusionado, los veo trabajando bien. Nosotros tenemos una base, que es la base que dejó Marcelo (Méndez). Fueron seis años de muchísimo trabajo. Entonces, basado en eso, estamos trabajando. Tengo algunas cosas tácticas que me caracterizan, que caracterizan a mis equipos. Estamos tratando de insertarlo también. La capacidad que ellos tienen para adaptarse y las ganas que le ponen me hacen estar muy feliz, muy contento. En las primeras horas se da una adaptación casi natural. No quisiera decir continuidad por respeto a Marcelo, eso tendría que decirlo él. Yo siento que nuestros años, no sólo de trabajo, sino de amistad, nos identifican muy claramente de cómo trabajamos y de cómo sentimos esto. Conozco a estos jugadores. Es la base del grupo que empezó con nosotros en 2019. Después veremos la competencia, cómo se encara y cómo nos posicionamos frente a ello.
Y el modo de jugar del equipo, ¿tiene alguna idiosincrasia nuestra del deporte, que no cambiará más allá de los entrenadores, o hay cosas que van cambiando?
Creo que tenemos una identidad que la hemos construido a lo largo de muchos años. Tenemos características que son absolutamente nuestras. Uno ve un partido y dice, ‘ese es argentino’. Entonces yo me baso mucho en adaptarme a lo que tiene que ver, no sólo con mi idea, que casi te diría que es algo secundario, sin lo que ellos sienten como jugadores y lo que ellos pueden expresar como jugadores. Entonces, yo no soy quien se tiene que adaptar a ellos. Ellos se van adaptando a lo que yo les voy pidiendo, pero bajo las condiciones técnicas y tácticas que ellos tienen.
¿Qué tiene el jugador argentino para emparejar el detalle de la elite del vóleibol?
Nosotros somos muy competitivos. El jugador argentino quiere ganar siempre, a todo y en cualquier grado. Hoy en el entrenamiento se gritaban los puntos como si fuera la final del mundo y estaban jugando 6 contra 6, con mucho frío, porque hacía mucho frío acá. Entonces, esa es una característica. Y después es un jugador muy disciplinado tácticamente. El jugador argentino entiende muy bien el juego y tiene una disciplina táctica que ayuda a desarrollar aún más su componente técnico.
Argentina hace mucho tiempo que está séptimo, octavo, séptimo, octavo ¿Cuál es el mérito y qué es lo que falta para que ese equipo dé el salto o una generación dé un salto?
Si yo dijera un punto, creo que mentiría. Creo que hay un montón de componentes para poder dar un salto. Muchas veces se habla de cambios generacionales. Los cambios generacionales no son mágicos. Dios quiera que nosotros nos podamos mantener en ese rango de séptimo, octavo, sexto, que hemos estado coqueteando ahí en quintos en un momento. Porque tal vez esa sea nuestra realidad. Y después tiene que ver todo. Tiene que ver la competencia interna. Tiene que ver que la liga argentina crezca. Tiene que ver que los clubes sigan produciendo la cantidad de jugadores que producen y que técnicamente cada vez sean mejores. Me parece que es un montón de cosas, no es nada más que una. Y que los jugadores compitan en el nivel que están compitiendo en los últimos años. Cada cierre de temporada vemos jugadores argentinos disputando finales en varios lugares. Incluso jugadores que a veces no están en la selección, pero que te marcan un nivel alto. Nosotros no tenemos el grupo completo porque han llegado tarde por eso. Porque la mayoría de ellos ha jugado instancias finales en la liga donde jugaron. El año pasado nosotros eliminamos a Francia en el Mundial. Todo el mundo se sorprendió. Pero nosotros ya le habíamos ganado a Francia.

¿Para qué está este equipo?
Yo dudé mucho en hacer los amistosos con Venezuela, porque me incorporé hace poco, pero también entendí que necesitábamos tener ritmo de juego. Independientemente de cualquier resultado, necesitaba ver al equipo en acción. Necesitaba probar alguna cosa. Quería ver algún jugador con los que me generan dudas o que me parece si pueden aportar desde otro lugar y no desde el lugar que yo solamente pensé. El equipo, espero que vaya mejorando, que vaya creciendo. Tengo mucha ilusión de que hagamos las cosas de la manera que yo siento y creo que las podemos hacer. Vamos a pelear por la plaza olímpica.
¿Es más importante esa plaza que la VNL o están en igualdad de condiciones?
Humildemente, debo decir que soy muy competitivo. A mí no me gusta cubrirme con ciertas cosas. Yo voy a la VNL a cada partido como si fuera una final. Sabiendo las dificultades que tiene la VNL, con tres semanas afuera. Hacemos Polonia, Italia y Japón. Si no entramos a la fase final en China, volvemos, y daré un período corto de descanso. Tenemos seis semanas hasta el Sudamericano. Si vamos a China, se me acorta todo.
Esta última generación de jugadores, ¿te merece algún punto llamativo?
Son pibes muy honestos. Dicen lo que sienten, dicen lo que piensan. Son jugadores que les gusta entrenarse. Se entrenan muchísimo y cuando van a los videos les gusta tener información y se preocupan y estudian. Es una generación que a mí me gusta mucho.
¿Una generación que marca cierta diferencia con anteriores?
No. No, cada una tiene lo suyo. Mi abuelo decía todo el tiempo pasado fue mejor y era una frase que yo odiaba, tal vez la única. Para mí todo el tiempo pasado no fue mejor. Tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas como todo. Entonces, ellos tienen sus cosas buenas, sus cosas no tan buenas como las hemos tenido las otras generaciones.
Y en cuanto a la gente, ¿ustedes sienten el apoyo de los que siguen en el voley, del hincha que siempre se ilusiona en cada partido?
Mucho. A mí siempre me ha sorprendido, estando afuera de la selección y estando ahora adentro, la calidez, el respeto de la gente. Después también te critican, porque nosotros somos básicamente un país de fútbol. Entonces, si ganás, sos maravilloso, si perdés, sos un burro absoluto. Bueno, para mí no es ni tanto una cosa ni tanto la otra. No soy tan bueno cuando gano, y no soy tan malo cuando pierdo. No me enrosco en esas cosas. No soy de las redes sociales, pero sí agradezco siempre el cariño y el respeto.