Brown de Adrogué inauguró la primera sede de Drone Soccer en Argentina: ¿de que se trata?
El Club Atlético Brown de Adrogué se constituyó en pionero de una actividad que no tenía practicantes en Argentina al inaugurar la primera sede de Drone Soccer en el país, una especie de futsal que se juega por el aire, tiene un aro en vez de arco y la pelota es justamente... un drone.

¿Qué es el drone soccer? Esta última palabra parece ligada a como llaman al fútbol convencional en los Estados Unidos, y la denominación en inglés de este nuevo ¿deporte? tiene intrínsecamente a la tecnología como forma esencial para ejecutar sus acciones.
Ezta disciplina nació en Corea del Sur y se expandió rápidamente por el resto de Asia, Europa y los Estados Unidos, pero todavía no llegó a Sudamérica, o en realidad sí lo hizo, pero recién el pasado fin de semana. El lugar fundacional para esta parte del continente está en la ciudad bonaerense de Adrogué, en el sur del Gran Buenos Aires, más precisamente en el Club Atlético Brown.
En este club se originó el punto de partida del proyecto que impulsa Drone Soccer Argentina cuyo objetivo es formar pilotos, armar equipos y organizar los primeros torneos nacionales, pero con el respaldo de una educación tecnológica y un espíritu colaborativo pensado para que puedan participar personas de diferentes edades.
La mecánica del juego consiste en el enfrentamiento entre dos equipos de cinco miembros cada uno que manejan drones metidos dentro de esferas resistentes que pueden volar a una velocidad de 50 kilómetros por hora que deben ingresar en un aro situado a tres metros de altura.
Eso es convertir un gol, y ocurre porque el drone hace las veces de pelota y el que convierte el tanto es el propio aparato, cruzando el aro a la velocidad referida anteriormente mientras los del equipo rival intentan impedirlo tratando de sacarlo de curso.
Pero solamente un componente del equipo puede actuar como atacante goleador, ya que los otros cuatro integrantes deben repartirse entre proteger el aro (una especie de arquero) y tratar de obstaculizar al “delantero” rival, o sea oficiando como “defensores” en un partido de fútbol cinco convencional.
Pero más allá de la parte lúdica, esta nueva competencia forma parte de los programas educativos conocidos como STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas), porque la idea es que los participantes terminen involucrándose a futuro en la parte electrónica y el funcionamiento de cada aparato, avanzando hacia otros desarrollos de robótica ya en existencia.
Los partidos se juegan en canchas cerradas con redes de protección a tres “rounds” de tres minutos cada uno y por supuesto gana el que convierte más goles. El drone no puede tocar el suelo porque queda inhabilitado para seguir compitiendo.
Los pilotos manejan los aparatos por radio y en muchos casos lo hacen por los sistemas FPV (First Person View, o sea vista en primera persona), que transmiten en vivo lo que capta la propia cámara del drone.
La Federación Aeronáutica Internacional lo incorporó como deporte en 2019 y desde 2022 tiene asociación propia, la FIDA, que actualmente cuenta con 24 países miembro. En Argentina, por el momento, esta actividad solamente puede practicarse en un solo lugar: la sede del mencionado club Brown, sita en la calle Cerretti 868 de la ciudad de Adrogué, partido de Almirante Brown.