Luciano Benavides campeón del Dakar 2026 por dos segundos: “Es la mejor manera de ganar”
El salteño de KTM se consagró en Yanbu tras un desenlace increíble, donde el norteamericano Ricky Brabec, con Honda, se perdió en los últimos kilómetros de la etapa final y la general se definió por apenas dos segundos, el margen más ajustado que se recuerde.

Luciano Benavides es campeón del Rally Dakar 2026 y lo logró de la manera más cinematográfica posible: una definición en los últimos 3 kilómetros de carrera, cuando todo parecía inclinarse para Ricky Brabec.
El argentino aprovechó un error de navegación del estadounidense en el cierre de la especial final (105 km cronometrados) y, con el tiempo y los bonus, terminó quedándose con el título por dos segundos, en una Etapa 13 donde ganó el español Edgar Canet. “No lo puedo creer… estaba todo casi perdido hasta el final”, contó el salteño.
DEFINICIÓN DE PELÍCULA

Y relató el detalle que lo cambia todo, cuando a falta de tres kilómetros, en un sector donde había que elegir “una pista arriba entre dos lagos”, tomó el camino correcto y alcanzó a ver a Brabec “volviendo en contramano” por otra huella paralela, sin poder cruzarse por el agua.
Ese error de navegación, a metros de la meta, abrió una puerta mínima y Benavides la empujó con todo lo que le quedaba.
“Fui a fondo los últimos dos kilómetros, me pasé dos curvas, pero cuando llegué no sabía qué había pasado”, relató todavía con adrenalina, porque los bonus y los cálculos finos seguían en el aire.
Pero el Dakar no perdona: el reloj cayó del lado argentino y la diferencia final fue microscópica, histórica, brutal.
“Como dije yo sentía que iba a ganar el Dakar, sentía que se podía, tenía esa sensación de adentro y no puedo creerlo”, sentenció.
PRIMERO HAY QUE SABER SUFRIR, COMO DICE EL TANGO

Con KTM, y después de dos semanas y unos 8.000 kilómetros de carrera, Benavides lo resumió con una frase que ya es sello de campeón: “la sufrí hasta el último kilómetro. Creí que era imposible, pero imposible es nada”.
“Es el día más feliz de mi vida y es la mejor manera de ganar, creo que no hay mejor manera porque cuando las victorias son fáciles por ahí uno piensa que ha sido más fácil, Sentía que podía, pero la matemática era como que casi imposible. Pero imposible es nada”, aseguró con la locura a cuestas de hacer historia y ser el sexto argentino en levantar el Touareg.
“Muchas gracias a toda la gente que me estuvo apoyando, realmente se siente muchísimo el apoyo y a toda mi familia, a todo mi equipo de trabajo, realmente es increíble, no lo puedo creer”, cerró emocionado del salteño que se abrazó con su hermano, Kevin, que lo esperaba al igual que su padre. .
