Y ahora... Inglaterra
El "gol a los ingleses" dio origen a la creación del "Día del Futbolista" en Argentina, conjugando una simbiosis que entrecruza a una conquista que se volvió símbolo en la historia, pero con dos autores diferentes: Ernesto Grillo y Diego Maradona, aunque siempre con el mismo rival.

Hay razones por las que para encontrar la matriz del “Día del Futbolista” argentino siempre “del otro lado” estén los ingleses. Y muchas. Porque en la primera etapa esa celebración databa del 14 de mayo de 1953, cuando Ernesto Grillo, por entonces delantero de Independiente, le marcó un gol antológico a “La Rosa” en la cancha de River.
Ese partido que ganó Argentina por 3 a 1 era el segundo en la historia entre ambos seleccionados después del jugado en Wembley dos años antes, un 9 de mayo de 1951, cuando se impusieron los locales por 2 a 1 después de que el “Atómico” Mario Boyé pusiera en ventaja a la Albiceleste.
Esos dos encuentros se jugaron por una gestión del entonces presidente, Juan Domingo Perón, quien quería que Argentina se enfrentara con los “creadores del fútbol”, dada la creciente pasión que abarcaba este deporte en el país.
La rivalidad entre ambos países surgió automáticamente y se fue incrementando a través del tiempo, no solamente por razones futbolísticas, sino también sociales y culturales.
El primer enfrentamiento en Mundiales ocurrió en Chile 1962 con victoria de los británicos por 3 a 1, algo que se repetiría en Inglaterra 1966 pero por 1 a 0, aquel día en que el recientemente fallecido por entonces capitán argentino, Antonio Rattín, se sentó sobre la alfombra de la Reina Isabel II y luego estrujó el banderín del córner que tenía los colores de ese país, tras ser expulsado por el árbitro alemán Rudolf Kretlein.
La sospecha de un acuerdo entre alemanes e ingleses para que avanzaran rumbo a la final ambos seleccionados sumado a un deficiente arbitraje de Kretlein hicieron estallar al equipo argentino y a su capitán.
Y esto se originó en el hecho de que por la otra llave de cuartos de final se enfrentaron los germanos con Uruguay y el árbitro designado fue… un inglés (James Finney). Los “charrúas” también se quedaron afuera en ese encuentro, y por goleada (4-0).
El tercer cruce fue el que originó que en 2020 cambiara la fecha del “Día del Futbolista”, aunque no así el motivo de la celebración: otro “gol a los ingleses”. Del 14 de mayo se pasó al 22 de junio, cuando Diego Maradona le hizo dos a los británicos en México 1986, el primero con “la mano de Dios” y el otro considerado como “el del Siglo XX”.
Entre esos 20 años, en 1982 la “Guerra del Malvinas”, ese estigma doloroso que se trasladó inevitablemente al fútbol y a cada enfrentamiento entre argentinos e ingleses y se volvió referencia ineludible en cada canción de cancha que aludiera a este enfrentamiento secular.
“El que no salta es un inglés” se volvió himno para los hinchas argentinos y lo incorporaron los futbolistas, tal como ocurrió el sábado pasado cuando la Scaloneta eliminó a Suiza y ya se sabía quien sería el próximo rival en la semifinal del mundo de este miércoles.
Las canciones más emblemáticas de los dos últimos mundiales, el anterior de Qatar 2022 y este norteamericano, “Muchachos” y “La Cuarta Estrella”, incluyen a las Malvinas en sus estrofas, y aunque como dijo Lionel Scaloni, “es un partido de fútbol y punto”, es inevitablemente también “un partido especial” por donde se lo quiera mirar, justamente por todo lo expuesto precedentemente.
Es que este trasvasamiento generacional llevó a esta incomparable rivalidad hasta estos días después de los dos cruces que se registraron en Francia 1998, cuando Argentina eliminó a Inglaterra en los penales luego de igualar 2 a 2, en el que fue el último enfrentamiento entre ambos en el Siglo XX, y el primero del XXI en el que los británicos se impusieron por 1-0 en fase de grupos de Corea-Japón 2002.

Y este miércoles se vivirá el sexto enfrentamiento, nunca en una instancia tan elevada como una semifinal del mundo, con Lionel Messi enfrentando por primera vez a Inglaterra y la también inevitable presión comparativa de la historia que le agregó a la condición de ídolo que ya tenía Maradona en 1986 otra reservada para casi nadie: la de “héroe”.
Por todo esto, lo que vendrá y mucho más, este Argentina-Inglaterra será un partido que dejará huellas, un compromiso con la historia, para el que la Scaloneta puso primera a fondo este lunes con el último entrenamiento en Kansas City y el posterior viaje a Atlanta, sede del encuentro del miércoles a las 16 (las 15 locales) en el refrigerado Mercedes Benz Stadium.
Un estadio en el que este martes por la tarde el propio Scaloni ofrecerá la habitual conferencia de prensa prepartido luego de que sobre el mediodía, desde las 11.30, el plantel realice el último entrenamiento antes del encuentro en el Atlanta United Trainning Ground con 25 minutos iniciales abiertos a la prensa en los que estarán hablando tres futbolistas.
Siete de los 26 componentes del plantel argentino juegan en la Premier League inglesa: los Martínez Emiliano y Lisandro, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Marcos Senesi, Cristian Romero y Valentín Barco.
Hubo asado de despedida del Compass Minerals de Kansas City después del entrenamiento de este lunes en el que Scaloni no paró equipo pero trabajó sobre un sector del equipo que lo preocupa: el derecho.
Argentina e Inglaterra se jugarán nada menos que un pase a la final de una Copa del Mundo mano a mano, y aunque a veces sí “todo tiene que ver con todo”, pero a veces no, como tampoco “nada es igual a lo que pasó”, este será un eslabón más de la cadena, pero también será “único e irrepetible”.