Julián Álvarez trajo una buena noticia antes de viajar a Texas
Julián Álvarez fue el protagonista de la mejor noticia de este jueves al volver a realizar trabajos de campo con sus compañeros de selección, luego de que el miércoles fuera el único en no hacerlo por una inflamación en el tobillo izquierdo esguinzado.

Julián Álvarez fue el único de los 26 integrantes del seleccionado argentino que el miércoles no salió al campo de juego del complejo Compass Minerals, en Kansas City, ya que mientras el resto de sus compañeros entrenaba normalmente o hacía trabajos diferenciados sobre el césped, él permaneció en una sala de kinesiología recuperando el tobillo izquierdo esguinzado.
Pero este jueves, antes del viaje de mañana al mediodía rumbo a Texas, la "Araña", que es codiciado por Barcelona, volvió a sumarse al grupo para realizar, por lo menos, la mitad de los trabajos dispuestos por Lionel Scaloni.
Mientras el técnico preparó el equipo que el próximo sábado, en el Kyle Field-College Stadium, de Texas, enfrentará a Honduras, a partir de las 21 de Argentina, hubo una media docena de jugadores que volvieron a realizar trabajos diferenciados, pero a diferencia del miércoles, esta vez la “Araña” se sumó a ellos en el campo de juego del complejo Compass Minerales.
Álvarez, que fue sometido a un trabajo de fisioterapia previo con la aplicación de plasma rico en plaquetas (PRP), contará a partir de ello con la posibilidad de que se le reduzca la inflamación en el tobillo izquierdo con el que llegó a los Estados Unidos desde España y que se resintió cuando participó de la práctica de fútbol del lunes pasado, la primera en Kansas City.
Los otros jugadores que siguen trabajando diferenciado junto al capitán Lionel Messi son el arquero Emiliano Martínez, que utiliza por el momento solo la mano izquierda, los laterales derechos Gonzalo Montiel y Nahuel Molina, el volante central Leandro Paredes y el ofensivo Nicolás Paz, que seguirá en esa condición hasta el domingo.
Y en cuanto a la mencionada preparación del equipo que jugará el sábado, de lo que se había previsto desde el lunes, donde solamente se manifestaban dos dudas: la del lateral derecho entre Nicolás Capaldo y Agustín Giay, y la del acompañante de Lautaro Martínez en ataque entre Guliano Simeone y José López, este jueves surgió la novedad de que Juan Musso sería el titular en vez de Gerónimo Rulli. Y Messi formó por primera vez parte de la práctica de fútbol, lo que alienta la oportunidad de que pueda jugar algunos minutos en el segundo amistoso.
De esta manera y con esas observaciones hechas, la probable alineación para el cotejo ante los centroamericanos se constituiría con Juan Musso; Nicolás Capaldo o Agustín Giay, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada; Giuliano Simeone o José López y Lautaro Martínez.
El viaje a Texas, que se extenderá por espacio de aproximadamente dos horas, se iniciará este viernes a las 12 de Argentina (las 10 hora local) y contendrá al plantel completo de 26 jugadores, ya que después del partido ante los hondureños la delegación no retornará a Kansas City, sino que viajará a Alabama para afrontar el próximo martes el segundo y último amistoso antes del Mundial frente a Islandia.
Ese encuentro se llevará a cabo el martes 9 a las 22 hora argentina (las 20 locales), en el Jordan Hare Stadium, de Texas.
Este viernes desde las 19.30 de Argentina, el técnico Scaloni ofrecerá la habitual conferencia de prensa prepartido en el estadio donde se desarrollará el encuentro ante Honduras, y media hora después se desarrollará la última práctica de cara a ese partido.
Un dato que puede generar preocupación respecto del amistoso ante Honduras es que el pronóstico meteorológico extendido menciona que en la noche de Texas habrían “tormentas eléctricas”, algo habitual a esta altura del año, próxima al comienzo del verano, en esta región del sudoeste estadounidense.
El dato para nada irrelevante de que Argentina está en el “top ten” de las selecciones con mayor promedio de edad en este Mundial entre 48 participantes con 29.1 y la cantidad de lesionados con la que arribó al mismo, hacen recordar a lo acontecido en la Copa del Mundo que sobrevino al segundo título ecuménico alcanzado en México 1986, la de Italia 1990.
En aquella oportunidad Oscar Ruggeri, Ricardo Giusti y Jorge Burruchaga también estaban entre algodones en la concentración de Trigoria, a la que Diego Maradona llegó con una inflamación en el dedo gordo del pie derecho (después se le hinchó el tobillo). Y encima el arquero Nery Pumpido sufrió la fractura de tibia y peroné de la pierna derecha en el segundo partido ante la entonces Unión Soviética.
“Estamos un 30 por ciento menos que en México, en parte por las continuas lesiones y en la parte táctica por no contar con el tiempo necesario como para encontrar variantes”, confesó por entonces el técnico, Carlos Salvador Bilardo, que también había elegido a varios futbolistas con un promedio de edad elevado que venían del Mundial anterior.
Cualquier similitud con la actualidad puede ser casualidad más que causalidad, pero resulta insoslayable referir que el resultado de aquel proceso fue el de jugar la segunda final consecutiva de un Mundial en apenas cuatro años, cuando Sergio Goycochea fue un “Dibu” Martínez luciéndose en las tandas de penales.