Derrota y silbidos para River: sin ideas ni rebeldía cayó con Atlético Tucumán en el Monumental
El Millonario perdió 1-0, con gol de Tesuri, y si bien finalizó segundo en la zona B, la derrota reiteró el flojo rendimiento que despliega partido a partido, más allá de buenos números en el torneo y la Copa Sudamericana.

River Plate sufrió una inesperada derrota en el Monumental ante Atlético Tucumán, por 1 a 0, en el postergado de la novena fecha, y recibió la reprobación de su gente en una despedida con una estruendosa silbatina.
El Decano, que supo aguantar el partido, lo ganó con el gol de Renzo Tesuri (PT 19m).
Más allá de algunas ausencias (Martínez Quarta, Montiel), River tuvo un discreto partido en donde repitió la falta de recursos en ataque e imprecisiones en defensa. La practicidad y el oportunismo de Atlético fueron demasiado para un River prácticamente inofensivo.
El Millonario, con 29 puntos, finalizó segundo en la zona B (su rival en octavos sería San Lorenzo) y cayó al cuarto puesto de la tabla anual, supeado por Boca (30). En tanto, el Decano, eliminado muy de antemano, llegó a las 14 unidades.
Sorpresa en el Monumental
River no hizo pie en el primer tiempo. Mucho traslado de pelota, pero escasa profundidad ante un rival bien plantado que esperó por su chance. Y esa oportunidad llegó a los 19 minutos cuando el uruguayo Nicola Franco desbordó a Germán Pezzella, con una gambeta que lo dejó en ridículo, para el centro al área que encontró libre a su compatriota Maximiliano Villa: asistencia y gol de un Tesuri libre de marcas.
El equipo de Coudet tenía como conductor a Maximiliano Meza, quien reapareció luego de una larga inactividad por lesión, pero el ex Gimnasia LP no encontraba socios. A los 26 minutos, un remate del juvenil Augusto Ruberto fue desviado por Luis Ingolotti y en la siguiente lo perdió Pezzella.
A los 38, Ian Subiabre, de flojo rendimiento, tuvo el empate tras una falla en la salida de Ingolotti, pero sobre el cierre, con un River nervioso y desconcertado, Leandro Díaz estuvo cerca del segundo con un mano a mano ante Beltrán. El juvenil arquero demostró su buen momento con una gran atajada.
Descontento de la hinchada riverplatense, que no dejó butaca vacía en el Monumental, con silbidos para el equipo en el entretiempo.
Cambios que no alcanzaron

El discreto desempeño de Ruberto y Subiabre obligaron cambios, con las entradas de Kendry Páez y Maxi Salas, pero el Chacho sorprendió con la entrada del pibe Lautaro Pereyra por Meza, quien generó peligro con un remate que pasó cerca del palo izquierdo, al minuto.
A los 11, un error en la salida del Decano posiblitó la asistencia de Pereyra para Páez, pero el ecuatoriano resolvió de manera imperfecta ante Ingolotti.
Con el correr de los minutos, la impaciencia se hizo sentir desde la tribuna. Cada pase atrás o al costado generaba murmullos de la gente, mientras River iba como podía, con algún destello de Kendry Páez y las proyecciones de Marcos Acuña.
Con Atlético a la defensiva y el “control del tiempo" en algunos pasajes, un cabezazo de Salas, a los 22, dio en el travesaño. A esa altura, Coudet mandó a la cancha a Juanfer Quintero y los hinchas cantaron: "¡Movete River, movete!"
A la media hora de juego, River fue perdiendo iniciativa. un solitario Aníbal Moreno se mostró cansado, Kendry Paez se excedió en el traslado y Juanfer nunca llegó a filtrar un pase.
Cuando Yael Falcón Pérez pitó el final, los hinchas de River exhibieron su descontento con ganas. Silbidos para un equipo que transmitió muy poco y no mostró rebeldía para reverir la situación.
El proximo partido de River será por Copa Sudamericana, donde marcha primero en su grupo, ante Carabobo, en Venezuela.