Racing afuera de la Sudamericana a falta de una fecha en la fase de grupos tras empatar de local con Caracas
La Academia no sostuvo el 2 a 1 y empató a dos con los venezolanos, que se metieron en la próxima instancia de la Copa Sudamericana con una jornada más por delante.

Racing Club igualó 2 a 2 con Caracas FC este jueves por la noche en el Presidente Perón, otra vez sin gente por sanción, y quedó eliminado de la Copa Sudamericana en la quinta de las seis fechas del Grupo E.
Al equipo de Gustavo Costas solo le servía ganar, porque este empate lo deja con cinco puntos, a cuatro justamente de los venezolanos, que tienen nueve y ya son inalcanzables para el elenco de Avellaneda. Así las cosas, Racing quedó eliminado en la fase de grupos del torneo de segundo orden continental.
La última vez que le había ocurrido esto fue en 2022, con Fernando Gago como entrenador, pero con la diferencia de que en aquel campeonato todavía no pasaba el segundo del grupo, sino que solamente clasificaba el primero. La derrota con River de Montevideo en la última fecha de esa Sudamericana significó la eliminación temprana.
Por supuesto que esta falta de competencia fuerte de cara al segundo semestre le puede costar a la Academia a la hora de ir a buscar refuerzos. Es que al tener únicamente el Torneo Clausura como objetivo -y la Copa Argentina si es que no queda afuera con Defensa y Justicia el próximo domingo 31-, será más difícil convencer a quienes apunten la Secretaría Técnica y el Cuerpo Técnico albiceleste.
El partido tuvo un comienzo que pintaba apocalíptico para el local pero que rápidamente fue subsanado. Es que la visita aprovechó una serie de distracciones en la defensa albiceleste y se puso en ventaja cuando apenas iban 45 segundos de juego, con el gol en contra de Gabriel Rojas.
La reacción de Racing fue inmediata y no fue por desesperación. Un ataque por la izquierda que parecía perder peligro fue revitalizado y enviaron la pelota al área, que cruzó la misma y le quedó a Gastón Martirena, el uruguayo de los goles importantes que nuevamente le dio vida a los suyos con una definición que contó con la complicidad del arquero Frankarlos Benítez.
A partir de allí, los de Gustavo Costas empezaron a manejar los tiempos del encuentro. Con cierta prolijidad, o al menos el intento por hacerlo de ese modo, fueron llevando la pelota cada vez más cerca del área adversaria, aunque sin generar muchas ocasiones claras de gol más allá de un cabezazo que el golero Benítez envió al córner.
Nuevamente con una trepada por el costado -esta vez por la derecha-, Martirena quiso meter un centro rasante y el balón impactó en la mano de apoyo del capitán Luís Mago, un ex Banfield. Luego de una exageradamente larga revisión en el VAR, el árbitro colombiano Jhon Ospina sancionó tiro penal para la Academia.
El encargado fue el goleador Adrián Martínez, que a los 36 minutos ejecutó con el peso de haber fallado en el clásico contra Independiente. Con vasta tranquilidad y categoría, “Maravilla” la puso en el ángulo superior izquierdo y alcanzó 60 goles (superó al ídolo y actual presidente Diego Milito, que tenía 59) en 115 partidos con la camiseta celeste y blanca.
Lejos de sentirse satisfecho con el triunfo parcial, el elenco argentino atinó a buscar el tercer gol que le diera, al fin, tranquilidad. Manejó la pelota con criterio y por detalles no pudo exigir al arquero venezolano. Matko Miljevic, que fue titular después de tres meses, tuvo intenciones positivas pero malas ejecuciones, además de que sus apariciones fueron esporádicas y en definitiva no muy fructíferas para el equipo.
Hubo una ráfaga de centros de Caracas que derivó en el empate. Matías Tagliamonte, el reemplazante del expulsado Facundo Cambeses, sacó dos cabezazos de manera providencial, pero protagonizó un blooper que terminó en la igualdad por parte de Irving Gudiño. El equipo local protestó por un empujón sobre el arquero, pero el árbitro lo ignoró. La pelota se quedó picando cuatro veces sobre el travesaño sin que el arquero albiceleste pudiera sacarla.
Al igual que tras el primer tanto venezolano, la Academia estuvo cerca de replicar con otro. El ingresado Tomás Conechny enfrentó a Benítez y sacó un potente zurdazo que bien resolvió el arquero. Unos instantes después, Martirena habilitó por el medio a “Maravilla”, que increíblemente falló sin oposición y a pocos metros del arco absolutamente vacío, cuando quiso controlar y ejecutar y no terminó haciendo ni una cosa ni la otra.
Lo último de Racing en este flojo semestre será por la Copa Argentina. El domingo 31 de este mes, en Jujuy, se medirá con Defensa y Justicia en busca de los octavos de final, donde se toparía, en caso de clasificar, con el ganador de Belgrano y. Gimnasia y Esgrima, de Jujuy.