Platense venció a Peñarol como visitante y logró el primer triunfo de su historia por Copa Libertadores
El Calamar vivió una noche soñada en el estadio Campeón del Siglo de Montevideo al derrotar por 2 a 1 al Mirasol. Con goles de Guido Mainero y Franco Zapiola, de penal, el equipo de Vicente López consiguió una victoria que le permite acomodarse en el Grupo E del certamen internacional

Platense derrotó como visitante por 2 a 1 a Peñarol y alcanzó su primer triunfo en la Copa Libertadores. Con goles de Guido Mainero y Franco Zapiola, el Calamar alcanzó una victoria histórica al ganar por primera vez en un torneo internacional.
En el primer partido internacional que jugaba en condición de visitante, Platense tuvo que medirse nada menos que ante Peñarol, un equipo con una vasta tradición copera que supo ganar la Libertadores en cinco ocasiones y se adjudicó la primera edición de este certamen.
Y en el estadio Campeón del Siglo de Montevideo, El Calamar apostó desde los primeros minutos del compromiso a mantener el orden táctico en todas sus líneas.
Es que la derrota que sufrió la semana pasada como local ante el Corinthians brasileño por 2 a 0 en Vicente López, dejaba al equipo dirigido por Walter Zunino sin margen de error en el objetivo de mantenerse con chances de clasificar a la siguiente fase de la Libertadores.
Peñarol llegaba con pelota dominada hasta tres cuartos y le costaba inquietar al elenco de Vicente López, que esperaba escalonado, con dos líneas de cuatro y marcajes en zona.
Platense era prolijo, cuidaba cada pelota que jugaba sin apurarse, a la espera de tener una chance, una oportunidad para lastimar.
Y esta apareció a los 22 minutos del primer tiempo, cuando el defensor Tomás Silva mandó un centro desde la izquierda y con un cabezazo preciso, Guido Mainero, el héroe del campeonato que puso a Platense en la Libertadores, puso el 1 a 0.
El Marrón hacía historia y marcaba así el primer gol de su historia en la Copa Libertadores de América. Un tanto que caía como un baldazo de agua fría para la parcialidad carbonera que en gran número había colmado su reducto.
Peñarol reaccionó con pelotazos cruzados y remates de media distancia. Platense le opuso mucha disciplina táctica y por momentos se pareció al equipo que obtuvo el Apertura 2025.
El Calamar se fue al descanso en ganador y con el anhelo de hacer historia en el segundo tiempo.
PLATENSE FUE POR LA HISTORIA Y LO LOGRÓ
En el comienzo del complemento, Peñarol apostó a las proyecciones por derecha del colombiano Luis Miguel Angulo para desequilibrar a la defensa visitante.
Por esa vía, y tras un desborde del atacante cafetero, llegó el empate de Peñarol con una definición de Matías Arezo, quien entró por el medio para señalar su presencia en la red y establecer el 1 a 1.
El desafío de Platense pasaba por no descontrolarse y mantener el orden en un momento clave del partido. Fue entonces que el equipo argentino recibió un regalo del adversario: el volante de Peñarol, el ex Banfield, Eric Remedi cometió una falta innecesaria al tocar una pelota con la mano dentro del área y el árbitro paraguayo Derlis López sancionó penal.
El volante Franco Zapiola, con toque suave a la izquierda del arquero mirasol, Sebastián Britos, puso el 2 a 1 para que Platense se adelantara otra vez en el marcador en la capital uruguaya. El sueño del triunfo seguía latente en el corazón de los hinchas del Calamar.
Peñarol asumió el riesgo de presionar arriba y dejó espacios en defensa. Cada contra del Calamar era una acción de peligro para El Manya. El partido ganaba en tensión y dramatismo.
Platense se aferró a la mística, a la heroica. Con orden, oficio y lucha, resistió con todo lo que tenía, con lo que le quedaba. Así obtuvo al final su premio y logró un triunfo histórico que se festejó en el porteño barrio de Saavedra y en Vicente López.
Peñarol resignó así un invicto de nueve años jugando como local por torneos internacionales.
Por primera vez el Calamar ganó en la Copa Libertadores, una hazaña digna de ser recordada por varias generaciones de hinchas del Marrón.