Platense sumó su segunda victoria en la Copa ante Independiente Santa Fe y se anima a soñar
El Calamar derrotó por 2 a 1 al equipo colombiano y alcanzó el liderazgo del Grupo E que ahora comparte con el Corinthians, de Brasil. Tomas Nasif y Mateo Mendía marcaron, de cabeza, los dos tantos del elenco dirigido por Walter Zunino, que se ilusiona con la clasificación.

Con dos goles de cabeza y mucho oficio, Platense derrotó por 2 a 1 a Independiente Santa Fe, de Colombia, en un partido válido por el Grupo E de la Copa Libertadores y alimentó su ilusión de clasificar a la siguiente etapa de la competencia.
Tomás Nasif y Mateo Mendía marcaron los goles del Calamar, que vivió junto a sus hinchas una gran noche copera en Vicente López.
Tras la resonante victoria que obtuvo ante Peñarol, la semana pasada en Montevideo -en lo que fuera el primer triunfo de su historia en una competencia internacional-, Platense encaró a este Independiente Santa Fe colombiano con el objetivo de sumar tres puntos que le permitieran afirmarse en la pelea por conseguir la clasificación a la próxima etapa del certamen.
Además, El Calamar se sentía obligado en este compromiso a entregarles a sus hinchas una victoria en el estadio Vicente López para dejar atrás la derrota que sufrió en ese escenario ante el Corinthians, en un compromiso que marcó el debut del conjunto del barrio de Saavedra en la Copa Libertadores de América.
Con ese doble propósito por delante al que se suma su eliminación en la fase de grupos del Torneo Apertura, el equipo dirigido por Walter Zunino salió a priorizar el orden táctico y la movilidad, con la intención de neutralizar el funcionamiento del rival.
Pero esa planificación de Platense casi naufraga antes de los 20 minutos de juego, cuando el árbitro venezolano Alexis Herrera le sacó una tarjeta roja al volante Iván Gómez por una supuesta infracción al veterano delantero colombiano Hugo Rodallega.
Ante un llamado del VAR, el referí corrigió su decisión y el equipo local respiró aliviado tras la anulación de un fallo que lo hubiera complicado.
En cuanto al juego, el desarrollo del compromiso se tornó trabado, muy parejo con dos equipos que carecían de propuestas ofensivas de peso como para generar un desequilibrio en el resultado.
Platense apostaba a la presencia ofensiva de Guido Mainero en el área y a las subidas de Tomás Silva y Agustín Lagos por los laterales.
Independiente Santa Fe buscaba armar juego interno con sociedades entre Rodallega, el uruguayo Franco Fagúndez y el volante Omar Fernández, quienes no lograron vulnerar la solidez defensiva de El Calamar.
Sobre el final, Kevin Retamar metió un cabezazo contenido por el arquero Andrés Mosquera. Platense arremetió en el último tramo del primer tiempo, pero careció de profundidad como para adelantarse en el marcador.
EN EL COMPLEMENTO, PLATENSE SE ANIMÓ, FUE POR MÁS Y LO GANÓ

Para ganar, Platense debía tomar riesgos y con esa premisa salió a jugar el complemento. Por eso, los dirigidos por Zunino se adelantaron en el terreno de Independiente Santa Fe con un juego directo y dinámico.
Y un centro corto en el área lanzado por Mainero dejó en posición de gol a Tomas Nasif, quien con un cabezazo esquinado puso el 1 a 0. El Calamar encontraba la efectividad que había buscado y se ponía en ventaja.
Platense se afirmaba así en el desarrollo del compromiso, ganaba en confianza y se animaba a ir por más. A la salida de un córner, el defensor Mateo Mendía metió otro cabezazo furibundo para establecer el 2 a 0 que hizo delirar a la parcialidad marrón en el colmado estadio Ciudad de Vicente López.
En un momento clave del cotejo, el conjunto argentino supo ponerle un poco de intensidad a la disciplina táctica y con esa variante colectiva justificó la diferencia.
En tiempo de descuento y tras una sucesión de rebotes, Fagúndez puso un descuento inmerecido que le dio al partido una dosis de incertidumbre que el local no merecía.
El Calamar sumó su segunda victoria en el torneo, se subió a la punta del Grupo E con Corinthians (que este jueves recibe a Peñarol) y se ilusiona con alcanzar la clasificación.
Una noche copera ideal para la vieja y entrañable hinchada del cuadro de Saavedra, que en el siglo XXI disfruta de ver a su equipo codearse con los grandes clubes del futbol continental. Todo un sueño hecho realidad.