Argelia y Austria juegan en Kansas con el recuerdo de un partido arreglado en 1982
Hace 46 años, Alemania venció a Austria por 1 a 0 en un partido del Mundial de España que tuvo un resultado pactado por ambas selecciones que perjudicó a Argelia, que se quedó eliminada del torneo. ¿Buscarán revancha los africanos con un empate que les permita evitar a España en 16avos de final?

Argelia y Austria protagonizarán este sábado un partido trascendental por el Grupo J –liderado por Argentina— en el cual se resolverá la clasificación de ambos seleccionados para los 16avos de final del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026.
Este compromiso que se celebrará en la ciudad de Kansas posee un antecedente controvertido que se remonta a la Copa de España 1982, cuando los argelinos quedaron eliminados en la primera fase de esa competencia tras una polémica derrota por 1 a 0 que los austriacos sufrieron ante Alemania, en un encuentro que tuvo un resultado pactado con la clara finalidad de perjudicar al conjunto africano.
El partido en cuestión se jugó el 25 de junio de 1982 en el estadio El Molinón de la ciudad de Gijón, en el Principado de Asturias, y consistió en un simulacro futbolístico con el cual las selecciones de Austria y Alemania se aseguraron el pasaje a la segunda etapa del certamen. Uno de los episodios más vergonzosos en la historia de los Mundiales.
Pero 46 años después de ese polémico cotejo, Argelia puede tomarse una revancha de aquel escandaloso arreglo.
El equipo dirigido por el bosnio Vladimir Petkovic podría verse tentado a no buscar un triunfo ante Austria para evitar quedar como segundo en su zona, lo que le permitiría evitar un duelo en 16avos de final con España --una de las selecciones favoritas del torneo--, que obtuvo el primer puesto en el Grupo H.
EL BATACAZO DE ARGELIA QUE COMPLICÓ TODO
Alemania, Austria, Argelia y Chile integraron el Grupo 2 del Campeonato Mundial de España 1982. Una zona que, a priori, se perfilaba como accesible para los germanos, que ocho años antes se habían coronados como campeones del mundo en una competencia que los tuvo como anfitriones.
La lógica, algo casi nunca se lleva bien con la esencia del fútbol, marcaba además que Austria y los trasandinos rivalizarían por el segundo puesto, mientras que Argelia se perfilaba como la cenicienta del Grupo.
Un resultado inesperado quebró entonces todos los pronósticos. El 16 de junio de 1982, Argelia derrotó por 2 a 1 a Alemania. Un auténtico batacazo en la primera fecha del torneo.
Con un juego dinámico y una clara vocación ofensiva, los africanos se impusieron con goles de Rabah Madjer y Lakhdar Belloumi, y Karl Heiz Rummenigge, gran delantero del Bayern Munich marcó el tanto del empate transitorio para los teutones.
Una sorpresa total. Por primera vez en su historia, La Mannschaft era derrotada por un equipo africano en una Copa del Mundo.
Al día siguiente, en Oviedo, Austria superaba por 1 a 0 a Chile con un gol señalado por Walter Schachner. En esa jornada, el delantero trasandino Carlos Caszely erró un penal que signó la frustrante actuación de La Roja en ese Mundial.
En la segunda jornada, Alemania se recuperó de la caída en el debut y vapuleó a Chile con un contundente 4 a 1. Por su parte, Austria venció por 2 a 0 a Argelia. Los germanos necesitaban un triunfo en la última jornada para pasar a la segunda ronda.
LA FARSA DEL MOLINÓN
El 24 de junio, en Oviedo, Argelia fue en busca del triunfo que necesitaba para asegurarse la clasificación. Los Zorros del Desierto vencieron por 3 a 2 a Chile y debía esperar ahora que Alemania no le ganara a Austria para soñar con la chance de seguir en carrera.
Al día siguiente, los teutones se midieron con sus vecinos del sur en Gijón y lo cierto es que hubo un partido hasta los 10m del primer tiempo. Fue cuando Horst Hrubesch marcó la apertura del marcador y se dio inicio a la farsa.
Los jugadores de ambos equipos se prestaban la pelota, no había remates al arco, nadie corría, no había faltas y casi nadie se aminaba a cruzar la mitad de la cancha para encarar hacia el arco rival.
Los 40 mil espectadores comenzaron a silbar, a exclamar “Tongo/tongo/ tongo” y cuando el arreglo era algo más que evidente, los aficionados recurrieron a la ironía para expresar el malestar: “Qué se besen/ Qué se besen/ Qué se besen”, se entonaba desde las tribunas.
El sistema olímpico de desempate era aún una rareza para los torneos organizados por la FIFA. Las igualdades en puntos se definían por goles a favor.
Los teutones quedaron primeros por diferencia de gol y clasificaron juntos con los austríacos, que quedaron en el segundo puesto. Los africanos debieron marchar a casa.
Alemania llegó a la final del Mundial de España y cayó por 3 a 1 frente a Italia. Austria quedó eliminado en la segunda fase tras caer ante Francia y empatar con Irlanda del Norte.
La FIFA inició una investigación tras ese partido en pleno Mundial, pero no hubo sanciones. Sin embargo, en México 1986, el ente rector dispuso que los partidos correspondientes a la última fecha de cada uno de los grupos clasificatorios debían jugarse a la misma hora para evitar sospechas.
En 2007, Hans Peter Briegel, lateral izquierdo de esa selección alemana reconoció el arreglo de Gijón. “Lo lamento por los argelinos, que se merecían clasificarse", confesó el exjugador en declaraciones a la prensa de su país.
Cuatro años después, en México, Argelia concurrió a la cita Mundialista, pero no logró clasificar a los octavos de final. Lo mismo sucedió en Sudáfrica 2010.
En Brasil 2014, la selección árabe avanzó más allá de la fase de Grupos y fue eliminado nada menos que ante Alemania, que la superó por 2 a 1 en tiempo suplementario. No pudo haber venganza deportiva de la eliminación de 1982.
¿Logrará Argelia clasificarse a la próxima instancia del Mundial 2026? ¿Darán los africanos lo mejor de sí para buscar una victoria ante Austria o se conformarán con un empate? Interrogantes que se despejarán cuando la pelota comience a rodar en Kansas.