La Scaloneta buscará romper el maleficio de los debuts fallidos de Argentina después de cada título mundialista
La selección argentina estrenó sus dos primeros títulos mundiales con actuaciones fallidas y sendas derrotas ante Bélgica y Camerún, respectivamente, en España 1982 e Italia 1990, una dinámica que la Scaloneta buscará romper el martes ante Argelia, procurando que esta vez sí, la tercera sea la vencida.

Al seleccionado argentino no le fue bien cada vez que estrenó sus títulos en el Mundial siguiente, perdiendo en los dos partidos inaugurales por el mismo marcador, 1 a 0, frente a Bélgica en España 1982 con César Menotti como entrenador y ante Camerún con Carlos Bilardo al frente.
Argentina venía de ganar como local el Mundial de 1978 con Mario Kempes como estandarte y la controvertida exclusión de Diego Maradona de la lista definitiva, pero en 1982 no solamente se sumó el astro de Villa Fiorito, sino que además se agregó Ramón Díaz, lo que representaba de por sí un gran refuerzo para el campeón albiceleste.
Sin embargo desde Europa llegaban con fuerza las descripciones de un seleccionado de un crecimiento inusitado, que “metía miedo”: el de Bélgica.
Y Menotti tomó cuenta de ello. Tanto lo hizo que Argentina no pareció salir a imponer condiciones como lo que era, el campeón del mundo, y en ese respeto quizá exagerado de los belgas terminó recibiendo el duro e inesperado castigo de la derrota.
Ese partido se jugó en Barcelona el 13 de junio de 1982, un día antes de la finalización de la Guerra de las Malvinas, abriendo la fase de grupos en la Zona C, y los belgas se impusieron con el gol de Erwin Vandenbergh en el segundo tiempo.
El representativo argentino saltó al campo de juego con Ubaldo Fillol, Jorge Olguín, Luis Galván, Daniel Passarella y Alberto Tarantini; Osvaldo Ardiles, Américo Gallego y Diego Maradona; Daniel Bertoni. Ramón Díaz y Mario Kempes.
Argentina pasó a una segunda fase de grupos en la que terminó perdiendo con Brasil e Italia, que finalmente se quedaría con el título.
-CAMERÚN, OTRO AFRICANO EN EL DEBUT POSTÍTULO DE ARGENTINA-
Camerún, a diferencia de Bélgica ocho años antes, no era el “cuco” que se presentaba ante el seleccionado argentino campeón mundial en México 1986 en su debut en el Grupo B de Italia 1990, aquel 8 de junio en el estadio Giuseppe Meazza, de Milán, poblado por más de 73.000 espectadores.
Sin embargo el equipo de Bilardo, que tenía a un Maradona que encandilaba a todos menos a los habitantes del norte de Italia por su representatividad del sur, a partir de la idolatría que despertaba en Nápoles, desarrolló una floja performance con el capitán Diego lesionado y varios compañeros que llegaron muy “baqueteados” a esta Copa del Mundo.
Y pese a las diferencias mencionadas respecto del debut en España, lo concreto fue que Argentina dejó otra pobre imagen, perdió sorpresivamente con el gol, también promediando el segundo tiempo, de Francois Omam Biyik, que provocó otra frase “histórica” de Bilardo: “si nos volvemos en primera ronda, me meto en la cabina del comandante y tiro el avión al océano”.
Pero no solamente Argentina no se volvió en segunda ronda, sino que eliminó a Brasil e Italia hasta llegar a la final que terminó perdiendo 1 a 0 con Alemania.
La formación inicial de aquel partido ante los cameruneses se constituyó con Nery Pumpido: Roberto Sensini, Néstor Fabbri, Juan Simón, Oscar Ruggeri y Néstor Lorenzo; José Basualdo, Sergio Batista y Jorge Burruchaga; Diego Maradona; Abel Balbo. Luego ingresaron Claudio Caniggia y Gabriel Calderón, dos delanteros, por dos defensores: Ruggeri y Sensini. Ya era tarde.
Y este martes 16 Argentina debutará después del título logrado en Qatar 2022 en la estadounidense ciudad de Kansas City justamente ante otro africano como Argelia, por el Grupo J del Mundial que co-organizan los locales con Canadá y México.
Argentina, a diferencia de los dos primeros mundiales que ganó, empezó con victoria por 2 a 1 sobre Hungría en 1978 y por 3 a 1 ante Corea del Sur en 1986, mientras que en el tercero arrancó perdiendo por 2 a 1 frente a un asiático como Arabia Saudita.
Quizá y por contraposición, ese sea un buen síntoma para que La Scaloneta pueda romper el maleficio en este debut en el que comenzará a defender la corona con los argelinos.