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22-06-2026 14:30 - Mundial 2026

Messi hizo dos goles y Argentina aseguró el primer puesto del Grupo J para 16avos tras vencer a Austria

La Scaloneta le ganó a Austria por 2 a 0 con sendos tantos del capitán albiceleste, que empezó errando un penal, y se aseguró el primer puesto del Grupo J de cara a los 16avos. de final por el posterior triunfo de Argelia sobre Jordania en San Francisco. Messi llegó a 18 goles y es el máximo anotador en Copas del Mundo, también con la misma cantidad de victorias, lo que constituye otro récord.

Autor: DeporTV
Por Nicolás Roggero
22-06-2026 | 14:30
Foto: @Argentina.
Foto: @Argentina.

Argentina cumplió con el deber de favorito en el Grupo J y se aseguró el primer lugar después de ganarle a Austria por 2 a 0 en el estadio Dallas, sacando partido para ello de la posterior victoria de Argelia sobre Jordania por 2 a 1. 

Messi se encargó de ser, otra vez, el protagonista central del partido con su primer gol a los 40 minutos del primer tiempo y con el segundo a los 5 de descuento del complemento, después de fallar un penal a los 8 de la etapa inicial.

Messi es el máximo goleador de la historia de los mundiales con 18 conquistas y mira por ahora a todos desde arriba. 

Argentina así llegó a los seis puntos, tres más que Austria y Argelia, que en la madrugada del martes en Argentina le dio vuelta el marcador a Jordania en el segundo tiempo, luego de arrancar perdiendo en la etapa inicial por un gol de Nizar Al Rasdan a los 36 minutos.

Pero en el complemento los africanos dieron vuelta el tanteador para imponerse finalmente por 2 a 1 con las conquistas de Nadhir Benbouali a los 24 minutos y Amine Gouiri a los 37. El encuentro tuvo lugar en el Levi's Stadium de la ciudad californiana de Santa Clara. 

De esta manera y por desempate olímpico al seleccionado albiceleste ya no le podrán arrebatar el primer puesto del Grupo J aun perdiendo el sábado con Jordania en el encuentro que cerrará la primera ronda a partir de las 23 de Argentina, nuevamente en Dallas, y por ello disputará su partido de 16avos. de final contra el segundo de la Zona H (España, Uruguay, Cabo Verde o Arabia Saudita), el 3 de julio en Miami.

Y todo por él, porque Argentina es siempre Messi. Cuando erra un penal o cuando hace repetidamente el gol con su toque sutil de zurda, apenas abriendo el pie como en los viejos tiempos de Barcelona cuando su asistidor no era el Facundo Medina de hoy sino el Jordi Alba de ayer que asta lo acompañó a Inter Miami, o cuando se tira al piso en tiempo de descuento para ser el único goleador con cinco tantos en dos partidos. “Lío” cumplirá 39 años este miércoles 24, pero seguramente  el almanaque miente. 

Allí se explica la razón del triunfo de Argentina contra Austria. Podría cambiarse el rival, la competencia y prácticamente siempre la razón es la misma: Messi

Argentina tardó en conectarse con el partido, sobre todo después del fallo de Messi desde los doce pasos. Pero también Argentina se enchufó cuando el mismo Messi salió del golpe anímico. 

Le vino bien a la Selección la pausa de hidratación porque desde ahí recuperó la pelota, se hizo dueño del partido y arrinconó, desde la posesión, a Austria. Mucha paciencia para encontrar los espacios. 

Obviamente, Messi tiene un equipo que lo respalda desde su sólido funcionamiento y, a diferencia de otros períodos, sus socios se van rotando constantemente. Esta tarde fue Thiago Almada el que dejó pasar el centro bajo de Facundo Medina -de lo más destacado hasta ahora en el equipo- para que Argentina se ponga 1 a 0 y Messi sea el máximo goleador de la historia de los mundiales. 

En el complemento, Argentina controló los tiempos aunque hasta la mitad de dicha etapa le faltó un cambio de ritmo. Los cambios de Lionel Scaloni, buscando verticalidad y frescura con Nicolás González (por Almada, uno de los mejores de la cancha) y peso ofensivo con Julián Álvarez (por Lautaro Martínez), así lo demostraron.

La primera aproximación de Austria se dio por la pelota parada, con una impecable respuesta de Emiliano Martínez, que despejó las dudas de su lesión en la mano. 

Sin lujo, con oficio y jerarquía, Argentina encaminó el triunfo y en Messi lo liquidó. Pero no fue cualquier gol. Fue en tiempo de adición. Fue yendo a buscar el rebote del tiro de Julián Álvarez, al que él mismo asistió. Fue pidiéndole la pelota a Leandro Paredes cuando ya no quedaban piernas. Fue tirándose a los pies cuando ni los defensores austríacos lo esperaban. Fue Messi, ahora con 18 goles y la misma cantidad de victorias en Copas del Mundo

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