Infantino pasó por el vestuario de Irán tras la negación de los visados por parte de Estados Unidos
El presidente de la FIFA quiso bajar el ruido de la polémica por las políticas migratorias estadounidenses y fue a darle el apoyo a los jugadores iraníes tras el 2 a 2 con Nueva Zelanda. "Están haciendo historia", dijo.

Gianni Infantino pasó por el vestuario de Irán después de las polémicas abiertas debido a la negación de los visados por parte de Estados Unidos.
“Están haciendo historia”, les dijo el presidente de la FIFA luego del 2 a 2 con Nueva Zelanda. A su lado se mostró el embajador Yuri Dzhurkaev
A pesar del apoyo dialéctico, Irán debió volverse a Tijuana, México, a donde se encuentra alojado y como consecuencia obligado a viajar en cada partido sin delegación, ni dirigentes. Solo pueden estar 24 horas en Estados Unidos.
“Tu corazón por tu pueblo, tu familia y tus amigos. Eres más fuerte que cualquier cosa”, continuó en un ambiente notablemente tenso e incómodo.
Infantino recibió varias críticas por la falta de intervención en esta situación, que generó una desventaja deportiva para Irán, que está obligado a viajar y a no pernoctar en uno de los tres países organizadores de la competencia.
La respuesta del DT de Irán

El entrenador de Irán, Amir Ghalenoei, se mostró disconforme con la actuación de la FIFA después de las palabras de Infantino y acusó que son la selección “más oprimida”.
“Gracias señor presidente por su recibimiento, sé que no es fácil tenernos aquí. Pero déjeme hablarle desde el punto de vista humano y técnico. Somos la nación más oprimida del Mundial por las condiciones que han creado para nosotros, que son una clara injusticia para este equipo”, espetó Ghalenoei.
El DT habló durante más de tres minutos, ante la atenta mirada de Infantino y un silencio total del vestuario: “No tenemos al presidente del Federación con nosotros, no tenemos al team manager con nosotros aquí ni al equipo de comunicación. Miembros del staff técnico están haciendo ese trabajo. Es una injusticia”.
“Necesitábamos dos semanas de adaptación porque la diferencia horaria con nuestro país es de 10 horas y media. No quieren que vengamos dos días antes. Después del partido necesitamos recuperación pero no podemos porque tenemos que subir ya al avión de vuelta. Y lo mismo para el próximo partido”, cerró el DT, que en la zona de prensa también tuvo el apoyo del equipo.
Irán volverá a jugar el próximo domingo ante Bélgica, candidato a quedarse con el grupo G.