Independiente y Unión empataron 4 a 4 en Avellaneda, en un partido cambiante y lleno de dramatismo
El Tatengue jugó un gran primer tiempo y goleaba al Rojo en su casa por 3 a 0. Pero el equipo de Gustavo Quinteros no se resignó y luchó hasta el final en el complemento. Con un cabezazo agónico, el defensor Juan Fedorco alcanzó la igualdad en la última pelota del cotejo.

En un partido vibrante, Independiente logró un empate agónico por 4 a 4 ante Unión de Santa Fe en la última pelota de la noche y gracias a un cabezazo de Juan Fedorco. El Rojo jugó un mal primer tiempo y llegó a estar tres goles abajo en el marcador, pero en el complemento no se resignó y rescató un punto en casa cuando parecía que la derrota era inmodificable.
Independiente intentó en el inicio del partido tomar la iniciativa posicionándose en el terreno rival, pero careció de profundidad ante un equipo de Unión que desde el arranque se mostró ordenado y compacto entre sus líneas.
El Rojo evidenciaba además imprecisiones a la hora de administrar la pelota y el equipo dirigido por Leonardo Madelón aprovechaba estas desinteligencias para generar espacios y llegar con peligro al área local.
En una jugada que parecía no tener mayores consecuencias, el defensor de Unión Rafael Profini fue derribado en el área por el central del Rojo, Juan Fedorco, y el árbitro Andrés Merlos sancionó penal. Cristian Tarragona, con un remate suave puso el primer gol de la tarde noche en Avellaneda.

Poco después, en una jugada de contra que desnudó las falencias defensivas de Independiente, Brahian Cuello la empujó en la línea para poner el 2 a 0. Baldazo de agua fría en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini.
Julián Palacios marcó su presencia en la red y ponía el tercero para Unión, pero a instancias del VAR, Merlos anuló el tanto por posición adelantada de Tarragona en la acción previa. Un pequeño alivio para un Independiente que había comenzado con el pie izquierdo y parecía más que aturdido.
El elenco adiestrado por Gustavo Quinteros intentaba reaccionar en medio de la confusión y la impotencia futbolística. La desconexión entre los jugadores del Rojo era total.
Unión administraba la pelota con criterio y esperaba. Daba la sensación que, por momentos, el conjunto santafesino le perdonaba la vida a un rival errático y sin alma.
En una subida por la izquierda, Mateo Del Blanco establecía el 3 a 0 ante la salida de Rodrigo Rey. El Tatengue goleaba y le propinaba una paliza táctica a Independiente en sus dominios.
Cuando todo iba de mal en peor, llegó un leve respiro para el Rojo. Tras una habilitación del paraguayo Gabriel Ávalos, el delantero Ignacio Pussetto descontó para poner el 3 a 1 sobre el cierre de un primer tiempo. Fueron 45 minutos olvidables para el elenco local, que se retiró al descanso silbado por sus hinchas.

Para el complemento, Quinteros buscó variantes en el banco de suplentes y mandó a la cancha al colombiano Santiago Arias y a Luciano Cabral.
A los dos minutos de juego, Ávalos recibió una falta en área y se encargó de ejecutar el penal para establecer el 3 a 2. Con nada más que una cuota de fervor, el Rojo volvía al partido y se ilusionaba.
Independiente iba, con enjundia y desorden. Unión, con prolijidad, esperaba y daba la sensación que, si no se apuraba, podía encontrar el camino para llegar al gol.
Y con un cabezazo a la salida de un córner, Maizón Rodríguez señaló el 4 a 2 para El Tatengue y parecía darle un golpe letal al intento de levantada de Independiente en el partido.
Pero Independiente no se resignó. Ignacio Malcorra ejecutó un tiro libre que llegó al área de Unión y Ávalos, también de cabeza, puso el 4 a 3. La esperanza se teñía de rojo en un partido frenético y de trámite cambiante.
Unión, que había jugado un gran primer tiempo, se encaminaba a conseguir un triunfo ante Independiente en Avellaneda después de 28 años. Pero en el último suspiro, Kevin Lomónaco mandó un centro y Fedorco puso un empate con gusto a hazaña con un cabezazo al ángulo derecho para un Independiente que, pese a sus errores, nunca bajó los brazos y obtuvo su premio al final.
La última vez que estos dos equipos habían registrado un empate 4 a 4 en el profesionalismo había sido en 1997, y curiosamente en un partido jugado entre ellos.
