El increíble gol errado por el español Julio Cardeñosa ante Brasil en Mar del Plata durante el Mundial 1978
El jugador del Betis tuvo una chance inmejorable para darle una victoria histórica a su selección ante la verdeamarela, pero falló de forma inexplicable. Toda una metáfora del frustrante paso que el equipo dirigido por el húngaro Ladislao Kubala tuvo en la Copa del Mundo disputada en Argentina.

“Era más fácil hacerlo que errarlo”, fue la frase más escuchada entre los espectadores que presenciaban el partido en esa gélida tarde de junio en Mar del Plata y los millones de televidentes que seguían en directo ese compromiso entre España y Brasil por el Mundial Argentina 1978.
Julio Cardeñosa, volante izquierdo del club Betis de Sevilla tuvo en sus pies la posibilidad de señalar para la selección de España el gol que podría haberle dado a su equipo una histórica ante Brasil, y que hubiera resultado vital para asegurar la clasificación a la siguiente fase dl torneo.
Pero el futbolista falló de forma inexplicable cuando tenía el arco a su disposición y faltaba 15 minutos para el cierre de ese compromiso que terminó en un empate sin goles jugado en un campo de juego que se encontraba en muy malas condiciones.
Una particularidad que no alcanza a la hora de tratar de explicar se yerro, que acompañó a Cardeñosa durante el resto de su carrera deportiva y que se convirtió en el símbolo de una frustración mundialista para la denominada "Furia española".
El regreso de España a un Mundial después de 12 años
Tras quedar al margen de los Mundiales de México 1970 y Alemania 1973, España volvió en 1978 para disputar otra edición del certamen ecuménico de la FIFA.
El húngaro Ladislao Kubala, exjugador y gran figura del Barcelona, fue el seleccionador de aquella España que logró clasificar a la cita de Argentina tras disputar, el 30 de noviembre de 1977, un recordado partido ante Yugoslavia conocido como “La batalla de Belgrado”.

Se trató un compromiso violentísimo, disputado en la capital de la extinta Federación y en el cual España se impuso 1 a 0 con un gol del argentino Ruben Cano, un exfutbolista de Atlanta emigrado a tierras ibéricas, que al momento de sumarse al combinado dirigido por Kubala se desempeñaba como delantero del Atlético Madrid.
Ese día hubo de todo: el jugador Juanito recibió un botellazo que le causó una gran herida en la cabeza y Pirri sufrió una lesión que lo dejó fuera de las canchas por tres meses.
Sin embargo, los españoles se aguantaron todo con una gran hidalguía y se llevaron de los Balcanes la anhelada clasificación mundialista.
Ese día, Cardeñosa debutó en la selección hispana y tuvo una actuación destaca en ese accidentado cotejo, al asistir a Cano en la jugada previa al gol.
Sin en condiciones tan adversas, el bético había sacado a relucir sus cualidades futbolísticas, seguramente podría hacer lo mismo al otro lado del Atlántico, pensaban los aficionados españoles y el mismo Kubala, que lo cito para integrar el plantel de 22 jugadores que viajaron al Mundial de Argentina para representar a La Furia.
Tras el sorteo, España quedó en el Grupo 3, junto con Brasil, Austria y Suecia, una zona complicada que se celebraría entre Mar del Plata y el estadio de Vélez Sarfield, en la Capital Federal.
El 3 de junio, España hizo su debut mundialista ante Austria en la cancha de Vélez y sufrió una derrota: fue un 2 a 1 ante Austria que se impuso con tantos señalados por Schachner y Kral. En tanto, Dani anotó el transitorio empate español.
Por su parte, y en la misma jornada, Brasil empató 1 a 1 con Suecia en un partido en el cual se vivió una situación insólita.
Con el tiempo cumplido, Dirceu sacó un córner para la verdeamarela y Zico con cabezazo en el medio del área puso lo que parecía ser gol, pero el árbitro galés Clive Thomas decretó la finalización del partido cuando la pelota estaba en el aire. Pese a las protestas de los sudamericanos, el tanto se invalidó.
MAR DEL PLATA Y EL GOL QUE NO PUDO SER

Luego de la derrota ante Austria, los españoles debían viajar a Mar del Plata con el objetivo de enfrentar a Brasil.
El plantel de La Roja se había alojado en Cañuelas, en el club de campo de La Martona, y, según manifestaron los integrantes de la delegación, las comodidades no eran las mejores y las quejas de los jugadores hacia los directivos se hicieron sentir.
En este contexto, la convivencia no era la mejor entre los jugadores y el cuerpo técnico. Kubala no había logrado armar un buen grupo en medio de tanto malestar.
En ese clima, la selección europea se presentó en el estadio José María Minella, donde la colectividad española de Mar del Plata colocó una gran bandera para alentar a sus connacionales.
El italiano Sergio Gonella, que luego dirigiría la final de campeonato entre Argentina y Holanda, tuvo la misión de aplicar el reglamento ante una concurrencia de 35 mil espectadores.
Brasil y España jugaron un partido duro, trabado y muy deslucido. Los europeos asumieron una clara postura defensiva con el propósito de evitar la caída de su valla.
A falta de 15 minutos para el cierre, el elenco ibérico tuvo una chance inesperada para ponerse en ventaja. El marcador lateral Uría se proyectó por la derecha y mandó un centro muy bombeado al área brasileña.
El arquero Leao salió mal y Santillana lo anticipó y bajó la pelota al medio, donde se encontraba Cardeñosa, solo, listo para definir con un toque suave.
Sin embargo, el mediocampista de Betis paró la pelota, y le dio tiempo al defensor a Amaral a ubicarse en el medio del arco.
Bastaba un remate fuerte y esquinado para abrir el marcador. En cambio, el volante ejecutó un toque suave hacia donde se ubicaba el zaguero del scratch, quien la mandó afuera. Increíble. Nadie entendió cómo esa jugada no terminó en gol.
“La verdad es que tuve tiempo de pensar, pero la cancha estaba mojada porque había llovido y la pelota se me fue lejos cuando la quise parar. Cuando levanté la cabeza, Amaral estaba parado en la línea y no pude rematar de otra forma”, comentó Cardeñosa años después al referirse a esa desafortunada situación que protagonizó.
Y al respecto, agregó: “Siempre fui más recordado por ese gol que no pude hacer que por otros que pude haber hecho”.

Cuatro días después, España volvió a la cancha de Vélez, esta vez para enfrentar a Suecia. La Roja ganó 1 a 0 con gol de Asensi, pero no le alcanzó para clasificarse y dejó Argentina con una decepción.
Tiempo después, el cantautor Aaron Sánchez compuso la canción “el gol de Cardeñosa”, una auténtica metáfora sobre lo que se frustró para España en aquella fría tarde marplatense.