Barracas se despidió de la Sudamericana con una goleada en contra en Río De Janeiro
El equipo dirigido por Rubén Insúa viajó a Río de Janeiro donde cayó ante Vasco da Gama por 3 a 0. El hijo del entrenador, Rodrigo, fue expulsado por pegar una patada descalificadora. Los brasileños jugaran los play offs.

Barracas Central terminó su primera participación en un torneo continental con una goleada en contra ante Vasco da Gama, en Brasil, por 3 a 0, en el cierre del Grupo F de la Copa Sudamericana.
En el antiguo estadio Sao Januario, Vasco, dirigido por Renato Portaluppi, se impuso con dos tantos de Adson y el restante del colombiano Johan Rojas, para terminar segundo del grupo con 10 puntos, a tres del líder Olimpia.
El tercero de la zona fue Audax Italiano con siete unidades, mientras que Barracas soló llegó a tres puntos.
Rubén Darío Insúa comenzó con un mediocampo compuesto por Dardo Miloc e Iván Guaraz, con la ayuda de Rodrigo Insúa y Damián Martínez por los laterales, mientras que arriba Iván Tapia secundaba a Facundo Bruera y Norberto Briasco.
A los 32 minutos, la pelota salió del área luego de un córner a favor de Vasco y Adson la empalmó mal, pero la pelota fue dando saltos y se metió en el arco defendido por Marcelo Miño, que no pudo entender la parábola del balón.
Cinco minutos después, Insúa le pegó una patada descalificadora a Adson y vio una justificada tarjeta roja por parte del árbitro uruguayo Esteban Ostojich. Y el equipo argentino entonces se descontroló, ya que un minuto después Damián Martínez pegó de la misma manera, pero solo recibió una amarilla.

Antes del cierre de la primera etapa, Tche Tche desbordó, Miño despejó muy corto y Adson la metió suavemente junto al palo para convertir su segundo tanto.
Para la segunda parte, Insúa envió al campo de juego al defensor Rafael Barrios y a los mediocampistas Rodrigo Bogarín y Tomás Porra por Briasco, Tapia y Guaraz.
Pero la calma duró segundos, hasta que el colombiano Johan Rojas armó una pared con Adson, entró al área, se sacó un defensor de encima y desde un ángulo muy esquinado fusiló a Miño para poner el tercero.
Cuando el partido terminaba, Miño le atajó un penal a Brenner y luego tapó el rebote, para darle el único toque positivo de la excursión del Guapo a Rio de Janeiro.