Egipto superó por penales a Australia y espera por Argentina o Cabo Verde
Los "Faraones" capitaneados por Mohamed Salah derrotaron (4 a 2) por penales a la selección oceánica tras igualar 1 a 1 en 120 minutos y podría cruzarse con La Scaloneta en la ronda de octavos de final el próximo martes en Atlanta.

Egipto superó a Australia por penales (4-3) en el AT&T Stadium de Arlington, Dallas, tras igualar 1-1 en los 90 minutos y 30 de alargue. Se anotó en la grilla de los octavos de final y ahora espera por el ganador de Argentina-Cabo Verde. Si juega con "La Scaloneta" será el primer cruce mundialista de la historia entre ambas selecciones.
De movida el ritmo del partido lo impuso Egipto con una circulación rápida de mitad de cancha hacia adelante y del centro hacia las bandas. Aunque la primera sensación de peligro se dio con un zurdazo del mediocampista australiano, Cristian Volpato, que rozó el travesaño y se perdió hacia afuera.
Sin embargo en el minuto 13, Los Faraones se pusieron en ventaja a partir de una segunda jugada tras una pelota parada y el cabezazo de Emam Ashour a un rincón bajo y pegado al palo derecho.
Con argumento de la pelotas aéreas para explotar su poder de altura, Australia buscó el camino hacia el empate, tuvo su momento de dominio, pero no pudo quebrar la dura resistencia de los africanos y cerró el primer tiempo en desventaja.
El segundo tiempo arrancó con una salida curiosa de Egipto que en apenas diez segundos puso a su delantero Omar Marmoush de frente al arco australiano, pero falló feo en la definición.
Australia lo empató en el minuto 9 con su fórmula de los centros y con mucha fortuna ya que fue el defensor egipcio, Mohamed Hany, el que cabeceó e introdujo el balón contra su propio arco.
Después el temor a perder se adueñó del protagonismo, los dos no se animaron a arriesgar y el juego se hizo más desprolijo y forzado, pero también más emotivo con paso al tiempo suplementario y la tanda de penales que tuvo como detalle de color el cambio de arquero en Australia, Mathew Ryan ingresó por Patrick Beach, y una ejecución picada por Salah y que decretó la clasificación histórica de Egipto.