El Chacho puso primera en Ezeiza con una baja
Casi sin dormir y luego de pasar toda la mañana en el Monumental, el "Chacho" Coudet fue a Ezeiza donde el presidente Stéfano Di Carlo junto a Enzo Francescoli y Leonardo Ponzio lo presentaron ante el plantel que tendrá a Franco Armani afuera por un tiempo.

Cerca de las 14 y luego de todo el rally de la madrugada y la mañana en el club, Eduardo Coudet viajó con su cuerpo técnico al River Camp que alguna vez, hace más de 20 años, transitó como jugador, para arrancar su nueva era ya con la ropa de entrenamiento y con las primeras de decisiones al frente del plantel profesional.
Poco antes de las 16 y tras la presentación de la que formaron parte Enzo Francescoli, Leonardo Ponzio -que retornó a trabajar cerca de la primera- y el presidente Stéfano Di Carlo, el “Chacho” saludó a los jugadores uno por uno, habló de la “unión y el trabajo”, reiteró que “arrancan todos de cero” y puso manos a la obra.
Por lo pronto, la idea es medir el momento físico del plantel con algunos trabajos especiales e ir metiendo tareas específicas con pelota para ir delineando el equipo que el jueves que viene ante Huracán en Parque Patricios (o en Argentinos Juniors, dependiendo de la situación edilicia de la zona de la cancha del “Globo”) tendrá que iniciar su era y su proceso. Los primeros 11 de Coudet será el tema de cada día.
Sabe Coudet que están de baja “Juanfer” Quintero por un desgarro, mientras que Maximiliano Meza y Germán Pezzella están en la etapa final de una larga recuperación, que el arquero Ezequiel Centurión tiene una semana más de parate y que Franco Armani hará un trabajo especial por espacio de un mes porque sigue con las molestias en el talón de Aquiles luego del desgarro que sufrió en el inicio de la pretemporada.
En la utilería el “Chacho” estuvo observando por televisión la derrota por 1 a 0 de la reserva riverplatense en Mendoza ante Godoy Cruz.
El “Tomba” anotó en el inicio del partido, a los ocho minutos, por intermedio de Bruno Barrionuevo, por lo que River tuvo casi todo el encuentro para revertir la situación, pero se mostró impotente para hacerlo. Seguramente Coudet también empezó a tomar nota de otras cuestiones que, mirando hacia arriba, necesita mejorar, entre tantos cuestiones. Bastante para un solo día..