Boca empató en un final polémico y deberá ganar para seguir en la Libertadores
El xeneize igualó ante el Cruzeiro, de Brasil, 1 a 1, en un final de partido que trajo mucha polémica por un penal no cobrado para el equipo de Claudio Úbeda, que ahora deberá ganarle a Universidad Católica, de Chile, en la Bombonera, para seguir con vida en la Copa Libertadores.

Boca Juniors y Cruzeiro, de Brasil empataron 1 a 1 en un encuentro por la fecha 5 del grupo D de la Copa Libertadores jugado este martes en La Bombonera.
El tanto del xeneize fue mediante un roce de Miguel Merentiel casi adentro del arco tras un tiro libre de Leandro Paredes, a los 15 minutos del primer tiempo. Luego, a la Bestia le anularon un gol en el minuto 44 del complemento. Para el equipo de Brasil, Fagner puso el empate y luego padeció la expulsión de Gerson, todo en el segundo tiempo.
La polémica del partido llegó en la última jugada del encuentro cuando todo Boca pidió penal por una clara mano del argentino capitán de los brasileños, Lucas Romero, en una acción que no fue revisada en el VAR y tras la que el árbitro del partido decretó el final de las acciones.

Desde el arranque del encuentro y con la obligación de ganar, el xeneize salió a buscar desde el minuto 1 el gol y, en la primera acción ofensiva, un remate de Miguel Merentiel que el arquero envió al córner hizo levantar a toda la Bombonera que empujaba al equipo de Claudio Úbeda.
Los primeros 10 minutos fueron completamente dominados por Boca, que iba en busca del 1 a 0 y lentamente comenzó a hacer figura al arquero Otávio, que tras despejar un tiro de Tomás Aranda sacó en la línea un remate de Milton Giménez que iba a gol.
Pero a los 15 minutos llegó el deshago de la gente del xeneize cuando Leandro Paredes pateó un tiro libre cerca del córner izquierdo para llegar al primer grito del encuentro.
El campeón del Mundo en Qatar 2022 con la Selección Argentina se dispuso para rematar y con un virtuoso envío la pelota comenzó a caer violentamente al segundo palo del arco y, un instante antes de que ingrese a gol, Merentiel aseguró el 1 a 0, pero en definitiva el grito llegó a través de la excelsa pegada de Paredes.
Con la ventaja parcial y algo más de tranquilidad, los dirigidos por Úbeda comenzaron a jugar un partido más inteligente y mermó esta presión insistente de los primeros minutos pero el equipo salió en busca de otro tanto para evitar contratiempos futuros y aprovechar el endeble momento del Cruzeiro, que no hacía pie en el campo de juego y se refugió en el ingenio de su 10, Matheus Pereira.

Aunque el hecho de ir a buscar un segundo gol y jugar en campo contrario, Boca le dio la chance al Cruzeiro de que lo lastime de contra y ahí fue en donde Leandro Brey tuvo que salir al rescate de sus compañeros. A los 30 minutos y tras un gran pase entre líneas de Pereira, Kaio Jorge se fue mano a mano pero Brey atoró en el momento justo y le ahogó el empate a los brasileños para el alarido de guerra de la Bombonera, que aplaudió al arquero.
Sobre el cierre del primer tiempo, el encuentro se amesetó, pero el xeneize logró irse al descanso ganando por 1 a 0 y se quedó saboreando el 2 a 0 que no terminó de llegar por la buena labor de Otávio.

De cara al complemento el xeneize fue en busca del segundo grito que le diera calma en el trámite del juego, pero pecó en meterse algunos metros atrás y esto hice creer al Cruzeiro, que con el correr de los minutos se empezó a encontrar mejor dentro del campo de juego, para que a los 8 minutos llegue al empate de la mano de Fagner, que tras un centro atrás remató de volea y puso la pelota al lado del primer palo de Brey.
El empate puso nervioso a Boca, que empezó a perder la pelota y no tenía reacción. En cambio, el empate al equipo brasileño le dio calma y aprovechó sus buenos minutos de juego para atacar ante el área rival y quedar muy cerca de dar vuelta las acciones.
Pero en el medio del colapso, Boca se vio beneficiado por la expulsión por roja directa para Gerson, que le aplicó un fuerte planchazo a Leandro Paredes. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela tomó la decisión tras ver la jugada en el VAR y, desde los 21 minutos, el local comenzó a jugar con un hombre de más.

Con el correr de los minutos, la gente de Boca comenzó a impacientarse, ya que el empate no terminaba de contentar, y empezó a cantar: “movete, xeneize, movete”, en busca de una reacción.
Mientras Boca estaba jugado en ataque pero no podía tener profundidad, Cruzeiro, en los pies de Néiser Villarreal tuvo el 2 a 1 cuando quedó mano a mano con Brey, pero el arquero agigantó su figura.
Y minutos después, para que el esfuerzo del ex Los Andes valga la pena, Merentiel anotó el 2-1, pero el VAR anuló el grito del uruguayo por una mano de Milton Delgado que asistió a la “Bestia” y todo volvió al 1 a 1.
Con nueve minutos por delante, Boca siguió en busca del triunfo, pero a pesar de los intentos no logró desnivelar el resultado y terminó empatando con Cruzeiro, por lo que ahora deberá ganarle a Universidad Católica, de Chile, el próximo jueves en la Bombonera, para seguir con vida en la Libertadores.