Argentina sufrió hasta el final pero eliminó a Cabo Verde en el alargue y avanzó a octavos de final
La selección defensora del título estuvo tres veces en ventaja, pero los africanos empataron dos veces y generaron la angustia y los nervios de los argentinos, que acabaron imponiéndose 3 a 2. En la siguiente ronda el rival será Egipto, que sacó a Australia por penales.

La Selección Argentina tuvo una tarde para el infarto en el Hard Rock Stadium de Miami, pero salió ilesa. Le ganó 3 a 2 a la debutante Cabo Verde en el alargue este viernes, con otro gol del capitán Lionel Messi, y se metió en los octavos de final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
El rival en la próxima instancia de la Copa del Mundo será Egipto, que este mismo viernes eliminó en otro partido angustiante a Australia por penales. El duelo por un lugar en los cuartos de final se dará el martes que viene a las 13 horas de Argentina, en el estadio de Atlanta United.
El primer tiempo se dio tal como se podía prever. La pelota, casi siempre, la tuvo el equipo de Lionel Scaloni. Es cierto que le faltó cierta verticalidad, algo más de picardía para poder penetrar las dos líneas defensivas de los africanos, quienes cerraron los espacios de manera prolija y ordenada, al igual que ante la poderosa España y Uruguay.
Tanto Rodrigo De Paul como Alexis Mac Allister estuvieron algo imprecisos en el tramo inicial del encuentro. No así Enzo Fernández, quien a pesar de algún error aislado fue de lo mejor en el mediocampo albiceleste. A lo mejor los argentinos no se percataron de cuán importante es tener a Thiago Almada en el equipo, pero es que el ex Vélez tampoco impuso su jerarquía individual.

Por su parte, el elenco dirigido técnicamente por Bubista resignó la tenencia del balón para, en cambio, controlar los posibles piques de los atacantes sudamericanos. Quizás no fueron de lo más intensos en cuanto a la presión, pero estuvieron rápidos para aprovechar algunas imprecisiones en los volantes adversarios. El asunto es que no supieron capitalizarlos y transformalos en peligro.
La paridad en el trámite durante la parte inicial se quebró gracias a Messi, como es habitual. Es que cuando no pasaba nada -de hecho la Argentina no había pateado al arco hasta ese minuto 29-, el capitán recibió un buen pase aéreo y a la carrera de Lisandro Martínez, dominó con la categoría que solo a él puede describir y definió de cachetada apuntando a la cabeza de un indefenso Vozinha.
No hubo muchas más posibilidades para que los de Scaloni -quien cumplió cien partidos al mando del combinado nacional- aumentaran su ventaja. Un disparo de Fernández que desvió el arquero de Cabo Verde y no mucho más. Los de celeste y blanco optaron, en cambio, por controlar la pelota hasta el epílogo del primer acto con mucha más eficacia que durante la primera media hora de juego.
Con la obligación de obtener un gol que estampara la igualdad, los africanos avanzaron varios metros en el comienzo del complemento. En un principio no incomodaron tanto a la campeona del mundo, pero conforme fueron pasando los minutos, esa posesión en campo rival se transformó en una amenaza para Messi y compañía.
Y antes del cuarto de hora de la segunda mitad, Cabo Verde llegó a la igualdad con esa receta: hilvanó una buena cantidad de pases cortos que abrieron los espacios y esa serie de toques derivó en el corazón del áera. Allí recibió Deroy Duarte, que recibió llamativamente solo y tuvo tiempo para meter un disparo seco y cruzado que venció la resistencia del Dibu Martínez.
A partir de allí, la Selección Argentina comenzó a mostrar los dientes como no había hecho hasta el momento. El ingreso de Julián Álvarez por un Lautaro Martínez que no influyó mucho en el juego, revitalizó el ataque: hasta la pausa de hidratación, se jugó casi adentro del área africana. Messi tuvo un tiro libre algo volcado sobre la izquierda y disparó al palo del arquero, pero Vozinha adivinó su intención y envió la pelota al córner.
A lo mejor la pausa para tomar agua no le vino muy bien al equipo argentino. Es que entre el empate de los de Bubista y ese breve intervalo, había dominado y atacado incesantemente. Cuando el juego se reanudó, acaso los nervios se apoderaron del contexto y de cada pase que efectuó alguno de los que vistieron la camiseta celeste y blanca.
Un poco por Vozinha y otro poco por la poca capacidad que mostró Argentina para generar ocasiones de gol, el encuentro se definió en el alargue. Allí, los de Scaloni hallaron rápido un golazo de Licha Martínez, pero no encontraron la tranquilidad absoluta porque los caboverdianos igualaron con otro tremendo tanto que tuvo como autor a Sidny Cabral.
Sin embargo, algo más tenía guardada la selección defensora del título mundial ante la debutante en este tipo de citas. Un tiro de esquina de Messi como tantos otros aterrizó en la cabeza de Cristian Cuti Romero, que cabeceó al segundo palo y, con un desvío en el camino, puso el 3 a 2 que le bajó la persiana a un partido tan angustiante como desgastante desde lo físico de cara al futuro inmediato.
El Dibu tuvo que intervenir una vez más para evitar la tercera igualdad de los de Cabo Verde. Argentina finalmente se metió en los octavos de final y deberá superar a los egipcios, que también jugaron un alargue, para avanzar de ronda de este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
