Argentina fue goleado por Colombia y no pudo quedarse con el Sudamericano Sub 17 en Paraguay
Los de Diego Placente cayeron 4 a 0 con los cafeteros y, pese a estar clasificados al Mundial de la categoría que se disputaría en Qatar, dejaron pasar la chance de sumar un título que no obtienen desde 2019.

La Selección Argentina sufrió una contundente goleada por 4 a 0 a manos de Colombia en la final del Sudamericano Sub 17, este domingo por la noche en la cancha que está al lado del predio de la Conmebol en Luque, Paraguay, y no pudo cosechar su quinto título en esta categoría, con los ganados de 1985, 2003, 2013 y 2019.
Al igual que en los años 1988, 1995, 2001, 2009 y 2015, la Albiceleste cayó en el partido definitorio. Tuvo un torneo donde fue de mayor a menor y lo terminó de pésima manera con una derrota sin atenuantes frente a los colombianos.
Esta dura caída, sin embargo, no afecta a los intereses de los argentinos de cara a la Copa del Mundo de la categoría, donde ya están clasificados y aguardan la confirmación de la sede, pactada previamente en Qatar, pero en duda actualmente por la coyuntura bélica que atraviesa a la región.
Los dirigidos por Diego Placente ya iniciaron con el pie izquierdo en la primera parte, sobre todo a partir de la salida de Álex Cardozo para que ingresara en su lugar Álvaro Güich cuando iban menos de 20 minutos de juego.
Hubo un corte de luz a los 31' que obligó a detener las acciones durante alrededor de once minutos, que al fin y al cabo beneficiaron a los colombianos, porque antes de irse al entretiempo, llegó el gol de Miguel Agámez, quien facturó su segundo tanto en este certamen.

Lo poco que había hecho el equipo argentino se fue a pique en el complemento. Primero por el segundo gol de los cafeteros, que llegó por medio de Matías Caicedo, quien cabeceó tras un pelotazo muy elevado que le cayó dentro del área a los ocho minutos.
Unos instantes después, repitió la fórmula nuevamente Agámez, quien definió con su cabeza con una precisión fantástica, con su remate al ángulo superior izquierdo del arquero Valentín Reigia.
Con el trámite ya absolutamente liquidado, la situación empeoró aun más con la expulsión del defensor Mateo Mendizabal, cuando el encuentro llegó a su recta final, a falta de un cuarto de hora para que Colombia se consagrara.
Y el golpe final para bajarle el martillo a la goleada, que definió el título, fue el cuarto tanto de los dirigidos por Fredy Hurtado. José Escorcia le puso cifras definitivas al triunfo de los suyos que, luego de dos expulsiones más de sus adversarios (Alan Alcaraz y Simón Escobar) obtuvieron su segunda estrella en esta disciplina, sumada a la de 1993. Colombia ya le había ganado por 3 a 0 a Brasil en la semifinal.