Sergio "Maravilla" Martínez y su mirada del boxeo argentino: “Hay veladas en blanco y negro"
En la previa del ciclo “Noche de Leyendas II”, el excampeón del mundo analizó ante DEPORTV su regreso al ring, el nuevo escenario del boxeo mundial y la realidad del pugilismo nacional. Además dejó una frase sobre la fábrica de grandes campeones: "Sino cambia, cada vez va a costar más" .

Sergio “Maravilla” Martínez esgrimió su preocupación, que va más allá de su regreso al ring en “Noche de Leyendas II”, la velada del 11 de abril en la que enfrentará a Nicolás “Picante” Ryske en el Microestadio Malvinas Argentinas del Club Argentinos Juniors. El ex campeón mundial analizó su presente ante DEPORTV opinó sobre las transformaciones que atraviesa el pugilismo a nivel internacional y dejó una advertencia sobre la situación de la actividad en Argentina.
“Maravilla” contó cómo atraviesa este nuevo desafío y destacó que la pelea responde a una “búsqueda personal” que venía siguiendo desde hace tiempo.
“Hay algo que es más bonito que la motivación, y es perseguir con mucha pasión un objetivo y perseguir un plan concreto. Sabía que se iba a dar lo de Noche de Leyendas, no sabía dónde, si era en Barcelona o en Argentina y frente a quién", informó.
“Estábamos hablando de tres o cuatro rivales y de repente apareció ”Nico" y me encantó. Me gusta porque es un pibe que se lo merece, que lleva cuatro o cinco años fácil diciendo que buscaba pelear conmigo”, agregó sobre el combate que encabezará la noche que tendrá en el Live Arena

El excampeón del mundo en los medianos CMB y OMB y superwelter de la CMB y IBO destacó -además- que el regreso lo halla “en una etapa de armonía personal, aunque con las exigencias lógicas del tiempo”
“El tiempo en el que me encuentro hace que no me baje todavía del tren , que ya va un poquito más lento, ya no tiene tantas paradas, aunque sigo. Me entreno y tengo los dolores lógicos que tenía con veinte años, pero ahora con cincuenta y uno duran más todavía. Pero me encuentro con una alegría inmensa, y cuando suene la campana será el momento donde me sienta perfecto para estar combatiendo”, reconocíó.
LA CABEZA COMPETITIVA DE "MARAVILLA"

Al momento de explicar qué siente cuando llega la hora de subir al ring, Martínez dejó una definición directa, sin rodeos.
“Quiero ganar, es eso. Uno piensa en quiero trounfar y en la manera que tengo que hacer de trabajar para ganar. Cuento con un buen modo de concentración y un buen enfoque en lo que es la competencia", valoró.
"Más allá de toda la preparación, no me va a faltar nunca ni en otro tiempo faltó lo que es tanto a nivel físico como a nivel técnico, táctico, estratégico. Todo lo preparo con mucho tiempo de antelación. Entonces, cuando subo al combate pienso en que mi rival no me tiene que golpear, en que tengo que ganar y en que, además de no golpearme el rival, tengo que después encontrar la forma de poder contragolpearlo y sumar puntos nada más. Si va a ser antes de tiempo o no, no lo sé, pero el pensamiento mío es ganar. Yo pienso en ganar, ganar y ganar, y después volver a ganar”, sostuvo.
EL NUEVO MAPA MUNDIAL DEL BOXEO
Martínez también se refirió al momento que atraviesa el boxeo en la escena internacional, con la irrupción de nuevos sectores de poder y la influencia económica que comenzó a ganar Arabia Saudita.
“Está bastante convulso con las ideas que tiene Turki Al-Sheikh
y con lo de Dana White. Tienen poder y mucha fuerza. Sí que están dándole una cara nueva, por lo menos están mostrando una cara nueva de lo que es el boxeo, o intentan buscar cara nueva. Les va a costar horrores cambiar un paradigma, un sistema que tiene ciento y pico de años", aseguró.
Sin embargo, el quilmeño no escatima en elogios para lo que conforman un tridente con poder y legado.
"Les va a costar horrores, porque todavía Don King está vivo como sus ideas, porque Bob Arum está vivo y lo que piense también, porque la Golden Boy de Oscar De La Hoya tiene el mismo pensamiento que Arum o muy parecidas, y están con vida todavía, es decir, no hay recambio”, analizó.
En esa misma línea, consideró que el proceso ya está en marcha y que en el corto plazo habrá modificaciones visibles dentro del negocio y del espectáculo.
“Es lo que intentan con lo que hacen allá en Oriente. Ojalá, por lo menos, consigan sacudir un poco para que haya algún tipo de modificación de cambio. A partir de ahí, no sé, pero es que no sé hasta cuándo van a hacer el cambio. Entonces, va a haber cambios, se van a ver, de aquí a dos años el boxeo va a cambiar un montón, va a seguir cambiando”, remarcó.
EL BOXEO ARGENTINO Y UNA ADVERTENCIA
A partir de su análisis internacional, Martínez bajó la mirada hacia la realidad local y marcó que Argentina sigue teniendo condiciones para “generar talentos, aunque no siempre logra sostener esos procesos”.
“Argentina siempre tiene prospectos y cuenta con promesas. El problema es que, a veces, se quedan en ello y los boxeadores no concretan. Entonces hay muchas razones, como la falta de competencia", indicó.
"Estuve mirando y el otro día pensaba mucho, y me dí cuenta de eso, ya llevo años en realidad analizando esto: faltan boxeadores y carecemos de boxeo, o sea, no es mentira”, aseguró.

También planteó que el contexto cambió y que en la actualidad la construcción de una carrera exige lidiar con otras condiciones sociales y culturales que tiempo atrás no pesaban.
“Hay que entender también el mundo en el que nos estamos moviendo hoy en día. Las necesidades de un pibe de hoy no son las que tenía yo, por ejemplo, cuando era más joven, o cuando yo entré a boxear y son distintas", analizó.
"Decirle a un pibe ahora que se levante a las 6 de la mañana a correr diez kilómetros, o que se levante a tirar pesas y se niegan. Es muy difícil que comprendan lo que es un objetivo, que la meta nace de un sueño y que se transforma en un propósito y que tiene que ser a largo plazo, mínimo 15 años”, señaló con sinceridad.
EL BOXEO ARGENTINO, ENTRE LAS BASES, LOS TORNEOS Y EL PRESENTE
El nacido en Quilmes y que reside en España también explicó que el boxeo de alto rendimiento exige una inversión enorme de tiempo y trabajo. Y ni siquiera eso “garantiza alcanzar la cima.”
“Hablamos de un proceso de 15 años apostando a la posibilidad de tener, con suerte, una chance mundialista. No hablo de salir campeón, sino primero de boxear bien. Desde el primer día, un pibe de 15 años que empieza a formarse y realmente tiene condiciones puede llegar, entre los 25 y los 30, a pelear por una oportunidad mundialista. Es decir, después de 10 o 15 años de trabajo, recién aparece una chance. Una sola”, resumió.
"Pero si te toca un boxeador como (Vasyl ) Lomachenko en su mejor momento, olvidate que vas a ser campeón. Te toca (Mike) Tyson con veintiún años o veintidós, nunca vas a ganar el título, y así con unos cuantos, (Floyd) Mayweather, (Oscar) De La Hoya, etcétera”, explicó.
En su mirada, la mejora del boxeo argentino requiere un cambio de conciencia y también una política más activa para ampliar la base competitiva "a nivel social”, planteó.
“Lo que falta es que la Federación Argentina de Box, por ejemplo, organice más festivales, más campeonatos. ¿Querés tener mejores matemáticos? Organizá torneos de matemática desde el jardín de infantes hasta lo último que estudia en la terciaria, y vas a ver cómo dentro de diez años vamos a tener unos increíbles en la Argentina. Lo mismo con el boxeo”, aseguró el ex campeón del Mundo.
A la vez contextualizó ese reclamo dentro de la situación general del país y de la estructura más chica del deporte.
“La Federación cumple un rol regulador y también depende del acompañamiento del Estado. El país atraviesa una crisis profunda, en línea con un contexto argentino y mundial que todos conocemos. Pero si bajamos a la base del problema, aparecen quienes realmente tienen que mover y sostener el boxeo: ese chico de un pueblo del interior de Salta, en Orán, que encuentra un gimnasio con piso de tierra y a un entrenador que fue boxeador en los años '80. Ese formador también necesita herramientas para ofrecerle algo al pibe, para atraerlo al gimnasio y para que vea en el boxeo una propuesta tentadora”, describió.
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Una de las frases más duras de la charla apareció cuando se refirió al atractivo actual del boxeo en la Argentina.
“Hasta ahora no se ven cosas tentadoras en nuestro deporte, entonces es como un problema global el que tenemos, y poco a poco se está diluyendo el boxeo en Argentina. Poco a poco”, afirmó con la voz del conocimiento y la experiencia.
Martínez también vinculó ese retroceso con la manera en que el boxeo sigue presentándose en el país, con formatos que, a su entender, quedaron detenidos en el tiempo.
“Creo que, si bien ya el boxeo necesita cambios, porque hay veladas que están en blanco y negro, que tienen telarañas y por lo menos acá en Argentina, seguimos teniendo exactamente los mismos festivales que hace cincuenta o cien años, con el mismo formato", reconoció
"Tenemos la misma esquina, el mismo ring side, el mismo vestuario. Olor a choripán y el mismo humo de choripán dentro del ring”
Sergio “Maravilla” Martínez a DEPORTV
De todos modos, el púgil aclaró que no se trata de perder identidad, sino de “aggiornar el producto” para volver a conectar con nuevas audiencias.
“Habría que cambiarlo o mejorarlo, lavarle un poquito la cara”, resumió. Y agregó: “La gente ahora tiene el otro deporte, que es MMA o UFC, y es lógico, le muestran un espectáculo deportivo. Y en boxeo nos quedamos en el tiempo".

"Después se enojan. Pero la gente de boxeo lo hace por lo que yo digo. Muchachos tenemos que darle una lavadita de cara al boxeo”, remarcó.
Pese al diagnóstico crítico, Martínez evitó hablar de un panorama terminal para el boxeo argentino. Según su óptica seguirán apareciendo nombres y eventualmente volverán a surgir campeones del mundo. Pero dejó una advertencia concreta sobre el futuro.
“¿Siempre vamos a tener boxeadores? Sí. ¿Vamos a tener algún campeón mundial? Sí, por supuesto que sí. Pero va a costar cada día más”, concluyó.