Pablo Prigioni, sin vueltas tras la caída ante Uruguay: “La ofensiva nos dejó tirados”
Argentina perdió 61-44 ante Uruguay por los Clasificatorios FIBA rumbo al Mundial y el entrenador valoró la defensa como sostén, pero fue tajante con el ataque, tras bajos porcentajes, poco ritmo y un partido clave, aunque ya piensa en Panamá, su rival del lunes.

El Templo del Rock tenía clima de selección, pero el partido no acompañó. Argentina chocó con una noche atravesada por el aro cerrado y por una ofensiva sin continuidad, por lo que cayó 61-44 ante Uruguay en un duelo clave por la ventana Clasificatoria FIBA rumbo a la Copa del Mundo de Qatar 2027. La defensa, una vez más, fue el sostén para no quedar lejos demasiado pronto; el ataque, en cambio, nunca encontró una vía estable para competir el resultado hasta el final.
“Para hacer un análisis completo hay que ver el juego y estar más calmo, pero está claro que nuestra ofensiva nos dejó tirados”, resumió, sin rodeos, en su primera lectura en conferencia de prensa.
Ese fue el diagnóstico de una Argentina que se quedó sin ritmo, transición y sin eficacia, incluso cuando los tiros que aparecieron fueron —en muchos casos— a pie firme y con ventaja.
LA MALA NOCHE DEL ARO Y LAS POSECIONES

“Tiramos 13% de los tiros y muchos fueron abiertos”, explicó Prigioni, en referencia al perímetro.
El porcentaje fue tan bajo que la frustración se instaló temprano y el juego se hizo cuesta arriba.
"Jugás en casa, querés hacerlo bien y la bola no entra. Te empezás a frustrar”, agregó, describiendo una sensación conocida para cualquier equipo cuando el partido se vuelve espeso.
Argentina, además, no consiguió acelerar. “No pudimos correr, jugamos con un pace (NdR: ritmo de juego en estadística avanzada) muy bajo y con muy poco movimiento”, sintetizó. Y ahí Uruguay se sintió cómodo, porque defendió, cortó líneas de pase, obligó a posesiones largas y forzó decisiones sin ventaja.
Hubo otro punto que terminó siendo determinante y fue el control del rebote y las segundas oportunidades. Ahí es donde Prigioni lo marcó con claridad: Uruguay tuvo “casi 10 posesiones más”. Y graficó el por qué: “No pudimos rebotear y ellos tuvieron 12 rebotes ofensivos y nosotros 3”.
LA DEFENSA, LO MEJOR EN UNA NOCHE PARA EL OLVIDO Y LA CABEZA EN PANAMA
Si hubo un apartado para rescatar, estuvo del lado propio, con Argentina se que había propuesto que Uruguay no se sintiera cómodo y, sobre todo, que no se fuera a una cifra alta.
“Nos habíamos propuesto dejar a Uruguay en 60 puntos y lo conseguimos”, remarcó el entrenador, convencido de que la identidad del ciclo se construye desde ahí: bajar al rival y mantener el partido abierto.

Con el traspié todavía caliente, Prigioni buscó que la caída no se convierta en lastre. “Tiene que servir”, insistió, y apuntó a lo que falta.
“Debe circular el balón mejor, romper más, tocar, jugar la siguiente acción”. Y dejó un mensaje hacia adentro: “Somos muchísimo mejores de lo que estamos jugando”.