Los New York Knicks son campeones de la NBA: rompieron una sequía de 53 años y conquistaron su tercer anillo
Con Jalen Brunson como figura excluyente, los Knicks vencieron 94-90 a los Spurs de Victor Wembanyama en San Antonio y se consagraron campeones de la NBA por primera vez desde 1973. La celebración se trasladó a las calles de Nueva York y generó reacciones de Donald Trump.
Los New York Knicks volvieron a la cima del básquetbol norteamericano. Con una actuación histórica de Jalen Brunson, derrotaron 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales y sellaron la serie por 4-1 para conquistar el tercer campeonato de su historia y el primero en 53 años.
La franquicia neoyorquina, que no levantaba el trofeo Larry O'Brien desde 1973, encontró en Brunson al líder perfecto para terminar con una de las sequías más largas del básquetbol estadounidense. El base anotó 45 puntos y fue elegido de manera unánime como el Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales.
"No tengo palabras. Esto es todo lo que soñé", declaró el capitán de los Knicks tras la consagración. "Siempre que nos descartaron buscamos una forma de hacer algo al respecto", agregó el jugador de 29 años, que batió el récord de puntos de la franquicia en una serie final.

La historia de Brunson tiene un sabor especial. En 2022 fue dejado en libertad por Dallas Mavericks, una decisión que con el paso del tiempo se convirtió en una de las más cuestionadas de la NBA. Cuatro años después, condujo a Nueva York hacia un título que parecía imposible.
Otro de los protagonistas de la noche fue Karl-Anthony Towns. Aunque estuvo condicionado por las faltas y apenas anotó dos puntos, el pivote celebró emocionado el logro colectivo.
"Trabajas toda la vida para un momento como este", expresó Towns. Luego recordó a su madre, fallecida por Covid-19 en 2020: "Todos saben mi historia, se lo quiero agradecer a mi madre".
Wembanyama asumió la derrota: "Es la mayor lección de mi vida"
Del lado de San Antonio quedó la frustración de una campaña que estuvo muy cerca de terminar en gloria. Victor Wembanyama cerró el partido con 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones, pero no pudo evitar la caída de unos Spurs que disputaron las Finales con uno de los planteles más jóvenes de la liga.
El francés, de apenas 22 años, fue autocrítico tras la derrota. "Obviamente no estábamos preparados. Yo no estaba preparado para ganar un anillo", reconoció.

El fenómeno europeo aseguró que los problemas de su equipo no pasaron por la falta de talento: "No nos faltan capacidades, pero cometemos demasiados errores. Yo cometo demasiados errores", admitió.
Wembanyama tuvo dificultades ofensivas durante el encuentro, falló 12 de sus 19 lanzamientos de campo y apenas convirtió tres puntos en el último cuarto.
"Es la mayor lección de mi vida. Voy a aprender más que nunca", concluyó el jugador que lideró a los Spurs hasta las Finales tras eliminar al campeón defensor, Oklahoma City Thunder.
Nueva York explotó de alegría
La consagración desató una verdadera fiesta en Nueva York. Miles de fanáticos siguieron el partido en plazas y espacios públicos antes de lanzarse a las calles para celebrar un título que varias generaciones nunca habían visto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó al propietario de la franquicia, James Dolan. "¡Felicidades a Jim Dolan y a los New York Knicks!", escribió. "Qué año ha sido este y qué increíbles victorias en los playoffs hemos presenciado, especialmente las últimas cuatro. Quizá las más grandes en la historia del básquet", agregó.