Murió Horacio Muratore, una figura histórica del básquet argentino y mundial
El dirigente tucumano falleció a los 74 años. Presidió la Confederación Argentina de Básquet entre 1992 y 2008, condujo la FIBA desde 2014 hasta 2019 y fue una pieza fundamental en la construcción de la etapa más gloriosa de la Selección Argentina.

Horacio Muratore falleció este sábado, a los 74 años, y enlutó al mundo del básquet y de la dirigencia deportiva de toda la Argentina, tras dejar una huella imborrable en la historia del deporte nacional e internacional.
Nacido en San Miguel de Tucumán el 29 de noviembre de 1951, Muratore recorrió todos los niveles de la dirigencia hasta convertirse en el único argentino en presidir la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA), cargo que ejerció entre 2014 y 2019. Tras finalizar su mandato, fue distinguido como presidente honorario de la entidad mundial.
Su camino comenzó en Tucumán BB, el club fundado por su padre y al que siempre consideró su segunda casa. Allí fue jugador, dirigente y presidente antes de iniciar una extensa trayectoria que también lo tuvo al frente de la Federación Tucumana de Básquet, la Confederación Argentina, la Confederación Sudamericana, FIBA Américas y finalmente la FIBA.
Contador público egresado de la Universidad Nacional de Tucumán, Muratore también desarrolló una prolongada carrera académica. Fue docente y ocupó diferentes cargos de gestión universitaria durante casi tres décadas, aunque su mayor pasión estuvo siempre vinculada con el básquet.
DIRIGENTE DE LA ÉPOCA DE ORO DEL BÁSQUET ARGENTINO
Entre 1983 y 1992 presidió la Federación Tucumana, donde impulsó el crecimiento de la disciplina en la provincia. En 1992 asumió la conducción de la entonces Confederación Argentina de Básquetbol y permaneció en el cargo durante 16 años.
Durante su gestión se sentaron las bases de una de las etapas más exitosas del deporte argentino. En ese proceso surgió la inolvidable Generación Dorada, encabezada por Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto y Juan Ignacio “Pepe” Sánchez.

Bajo su conducción, la Selección Argentina consiguió el subcampeonato mundial en Indianápolis 2002, la histórica medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y el bronce en Beijing 2008, resultados que ubicaron al país entre las principales potencias del básquet mundial.
Muratore sostuvo a lo largo de los años que aquella etapa no había sido producto de la casualidad, sino la consecuencia de un proyecto de largo plazo sustentado en la organización, el trabajo en las divisiones formativas y la continuidad institucional.
DE TUCUMÁN A LA CONDUCCIÓN MUNDIAL
Su crecimiento como dirigente continuó en el ámbito internacional. Presidió la Confederación Sudamericana de Básquet, condujo FIBA Américas y fue vicepresidente de la Federación Internacional.
El 29 de agosto de 2014, durante el Congreso realizado en Sevilla, fue elegido por unanimidad como presidente de FIBA, convirtiéndose en el primer argentino en alcanzar el cargo más importante del básquet mundial.
Durante sus cinco años de mandato impulsó profundas modificaciones en la estructura de las competencias internacionales. Lideró el nuevo sistema de clasificación para los Mundiales mediante ventanas, promovió el crecimiento del básquet 3x3 y trabajó en la modernización y expansión del deporte hacia nuevos mercados.
Al concluir su gestión en 2019, las 156 federaciones nacionales integrantes de FIBA lo distinguieron por unanimidad como presidente honorario, una condecoración reservada para dirigentes que dejaron una marca excepcional dentro del organismo.
Muratore continuaba ligado a la actividad y se desempeñaba como presidente del Board de la Basketball Champions League Americas, una de las principales competencias de clubes del continente.
UN LEGADO QUE TRASCENDIÓ LAS FRONTERAS

Pese a haber llegado a la máxima conducción internacional, Muratore nunca perdió su vínculo con Tucumán. Regresó a su provincia, publicó el libro Una vida por el básquetbol y continuó participando de actividades deportivas y académicas, transmitiendo su experiencia a nuevas generaciones de dirigentes.
La Confederación Argentina de Básquet acompañó a su familia, amigos y seres queridos en este momento de dolor y rindió homenaje a uno de los dirigentes más trascendentes que dio el deporte argentino.