Boca quedó eliminado de la Libertadores en fase de grupos al perder con la U Católica de Chile en la Bombonera
De forma sorpresiva el Xeneize cayó por 1 a 0 en La Bombonera con Universidad Católica, de Chile, que terminó primera en el grupo, y quedó eliminado de la Libertadores al finalizar tercero, por lo que tendrá que jugar un repechaje con el también trasandino O'Higgins para definir su continuidad internacional ya en la Copa Sudamericana. El técnico "xeneize" Claudio Úbeda dijo que su continuidad no depende de él y que no era momento de tomar decisiones.

Boca Juniors quedó este jueves eliminado de la Copa Libertadores en una actuación pobrísima y al quedar tercero en su grupo pasará a disputar un repechaje de Sudamericana con O'Higgins, de Chile, tercero en su zona dentro de ese certamen.
El Xeneize cayó por 1 a 0 ante Universidad Católica, también de Chile, en un juego por la ultima fecha del Grupo D disputado en La Bombonera.
El tanto que le dio la victoria al equipo del argentino Daniel Garnero y lo dejó primero en su grupo lo anotó el chileno Clementes Montes, alos 34 minutos de la primera parte.

Desde el arranque del encuentro el Xeneize salió a buscar el encuentro y la necesaria victoria para seguir en la Libertadores pero, pese a eso, algo de nerviosismo se percibía en el ambiente. El equipo de Claudio Úbeda intentó golpear rápido pero le costaba ser fino en el tramo final de las ofensivas y sortear a los defensas del conjunto de Daniel Garnero.
Y a los 34 minutos cayó el baldazo de agua fría en La Bombonera cuando Católica anotó el 1 a 0 en su primer ataque y en un mal retroceso del local, que no jugaba del todo bien en ese momento del juego.

Una contra rápida bien manejada por parte de los de Garnero, culminó con un tiro lejano de Clemente Montes que se estrelló en el palo izquierdo y entró al arco. Con dicho resultado momentáneo, Boca se estaba quedando afuera de la Libertadores y bajaría a la Sudamericana, ya que solamente con la victoria podía clasificarse.
A todo esto, el único jugador boquense en dar la cara era Tomás Aranda, que como podía y con rebeldía mandaba el equipo adelante con la necesidad de llegar al empate. Pero en líneas generales, el Xeneize no inquietó al arquero Vicente Bernedo y el gol en contra lo abrumó.
El panorama no era el más alentador para Boca, que no generaba chances de gol e incluso el equipo de Chile parecía ser más peligroso en ataque, y así se fue perdiendo al descanso, sabiendo que tenía que ganar para seguir en la Libertadores, porque también con el empate se quedaba afuera.

De cara al complemento, Boca salió a jugar un encuentro donde tenía que meter dos goles pero aún no había rematado al arco. Además, Úbeda sacó a Ander Herrera y puso a Alan Velasco, jugando su cartas en un duelo que era de “ganar o afuera”.
El tiempo empezaba a correr de forma negativa para el Xeneize, que no encontraba respuestas dentro del campo de juego y la desesperación empezaba a crecer. Boca también padeció la baja forma física de Leandro Paredes, al que se lo vio con una molestia muscular desde el amanecer del cotejo.
Tras la pausa de hidratación, el Xeneize tuvo su primera chance clara cuando tras un centro al área chica y luego de una serie de rebotes, la defensa de Católica despejó en la línea un remate algo débil de Velasco, de buen ingreso al igual que Ángel Romero, en un equipo apático.

Faltando 10 minutos, un poco tarde, pero con el ingreso de Miguel Merentiel, Boca arremetió con lo que le quedaba, aunque parecía que la épica no iba a llegar. A los 40 minutos el paraguayo Romero había anotado el 1 a 1 pero el mismo fue anulado de forma instantánea por fuera de juego y el Xeneize volvía a caer en el tanteador.
Pese a los 7 minutos adicionados por el árbitro del encuentro, el colombiano Wilmar Roldán, el Xeneize no llegó ni a anotar el empate y perdió para despedirse de la Libertadores.
Tras el pitazo final La Bombonera se encendió con una cataratas de silbidos y reprobación para todos, en un 2026 que le quedará largo, y se apagan las buenas expectativas que tenía la institución presidida por Juan Román Riquelme, quien ingresó al vestuario al término del encuentro, aunque en la conferencia de prensa pospartido el técnico Claudio Úbeda dijo que no era “el momento de tomar decisiones” sobre una continuidad que no dependía de él.





