Quién es Paulina Ojeda, la joya del básquet argentin que Brasil quiere nacionalizar por su talento
Apenas de 13 años, la Confederación Argentina de Básquet la citó para un Campus de talentos U15, con dos años menos. Una promesa que ya que da hablar y piensa: "Es un sueño jugar con la Selección".

Hay estadísticas que permiten describir el rendimiento de una jugadora y otras que obligan a detenerse para comprobar que no existe un error. La argentina Paulina Ojeda pertenece al segundo grupo.
Tiene 13 años, nació en Posadas, se formó en el básquet misionero y actualmente vive junto con su familia en Florianópolis. En Brasil encontró una estructura competitiva que aceleró su crecimiento y le permitió medirse de manera habitual contra rivales de mayor edad y desarrollo físico.
Su nombre ya circula entre entrenadores, dirigentes, reclutadores y clubes que observan el básquet formativo de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Europa. No solamente por la facilidad que tiene para anotar, sino por una capacidad poco frecuente para intervenir en todos los aspectos del juego.
Ojeda puede anotar puntos, rebotear, asistir, presionar sobre la pelota y anticipar líneas de pase. Su impacto no queda reducido a una planilla ofensiva, sino que además condiciona en todos los partidos.
La última demostración llegó en el Campeonato Brasileño Interclubes U15, disputado en Recife. Allí fue campeona invicta con Instituto MF de Florianópolis y terminó elegida como la Jugadora Más Valiosa de la competencia, pese a conceder dos años de ventaja respecto de la categoría.
UN PARTIDO QUE RECORRIÓ AMÉRICA
Instituto MF derrotó por 68-58 a Tupã, de San Pablo, en la definición y conquistó un título nacional inédito para la institución. Durante los seis partidos del campeonato, Ojeda acumuló 214 puntos y fue distinguida como MVP.
Sus promedios dimensionan el dominio ejercido durante el torneo: 35,6 puntos, 17,7 rebotes, 10,8 asistencias y 9,8 recuperaciones por partido. Es decir, promedió un triple-doble y quedó a solamente dos décimas de alcanzar también los dos dígitos en robos.
La Confederación Brasileña de Básquetbol también la reconoció con la primera “Bola de Oro Molten” entregada en la historia del Campeonato Brasileño Interclubes, además de incluirla entre las principales jugadoras del certamen.
Pero su actuación más impactante se produjo frente a São José dos Campos. En la victoria de Instituto MF por 155-39, la argentina terminó con 43 puntos, 20 rebotes, 16 asistencias, 12 recuperaciones y dos tapas.
Fue un cuádruple-doble construido desde diferentes dimensiones: anotó atacando el aro y lanzando desde el perímetro, dominó los rebotes, condujo las transiciones y sostuvo una presión defensiva constante.
La producción de su estadística no fue un hecho aislado. Durante el torneo acumuló varios triples-dobles y se convirtió en el eje del juego de Instituto MF. Aunque la MVP de la final fue Gabriela Fleishmann, autora de 26 puntos y 29 rebotes, Ojeda terminó como la máxima figura global del campeonato.
Y acá no pasa por los puntos, rebotes, aunque en las estadísticas si valen, lo más destacado para la litoraleña es que su desarrollo basquetbolístico muestra crecimiento.
LOS 93 PUNTOS COMO ANTECEDENTES
Ojeda ya había irrumpido públicamente en junio de 2024. Tenía solamente 11 años cuando anotó 93 puntos en 20 minutos durante un encuentro de la Liga Provincial U13 de Misiones.
El Coatí de Eldorado perdía por una diferencia cercana a los 30 tantos frente a Oberá Tenis Club, en un partido decisivo para acceder al cuadrangular final. Ojeda asumió el protagonismo ofensivo y encabezó la remontada hasta el triunfo por 108-107.
Su planilla incluyó 38 dobles, cinco triples y dos tiros libres. Además, entregó la asistencia para que Victoria Cristaldo anotara el doble de la victoria. Jugó únicamente dos cuartos, debido al sistema de participación establecido para las categorías formativas.
Aquella producción superó los 73 puntos que había anotado Francisco Zustovich en un partido U13 con Peñarol de Mar del Plata y convirtió a la misionera en un fenómeno nacional.
Sin embargo, detrás de aquel registro ya aparecían características que hoy resultan más importantes que la cifra: conducción, cambio de ritmo, lectura del pick and roll, dominio de ambas manos y capacidad para detectar compañeras libres cuando la defensa comenzaba a cerrarse sobre ella.
Su padre y entrenador, Silvio Ojeda, explicó y destacó especialmente una gran lectura de juego y su capacidad para asistir.
Paulina Ojeda y el sueño de jugar para Argentina
La joven basquetbolista participó del Campus de Talentos U15 y expresó toda su emoción por compartir entrenamientos con las principales promesas del país. Con una sonrisa y la ilusión intacta, dejó en claro que su gran objetivo es jugar algún día para la Selección Argentina.
“Es un sueño jugar con la Selección. La verdad es que fue una experiencia muy linda poder compartir con las jugadoras y los entrenadores. Es algo inolvidable”, expresó Paulina Ojeda luego de su participación en el Campus de Talentos U15 organizado por la Confederación Argentina de Básquet al Departamento de Comunicación.
A pesar de su corta edad, la jugadora se mostró sorprendida por el nivel de trabajo y la exigencia de las prácticas.
“Me sorprendieron la intensidad y la calidad que tenemos. Fueron entrenamientos muy buenos, con jugadoras que le ponen mucha garra”, destacó.
Paulina también valoró la posibilidad de aprender, mejorar y generar nuevos vínculos dentro de una experiencia que puede marcar su crecimiento deportivo.
“Me llevo aprendizajes, amistades y muchas cosas para seguir trabajando. Siempre hay aspectos por mejorar, pero creo que debo enfocarme principalmente en mi tiro y en la defensa”, reconoció.

La joven sigue cada presentación de los seleccionados argentinos, tanto masculinos como femeninos, y siente a la camiseta nacional como parte de su vida.
“Para mí, la Selección significa todo. Es como una casa y me llena el corazón. Sería algo muy lindo si algún día se llega a dar”, cerró, emocionada y con la ilusión de representar al país.
BRASIL, SU NUEVO LUGAR
El siguiente paso fue la mudanza familiar a Florianópolis, donde la joven se incorporó al Instituto MF, un proyecto formativo que le ofreció un calendario más amplio y la posibilidad de enfrentar semanalmente a equipos de diferentes regiones brasileñas acompañada de posibilidades de becas.
A fines de 2025 ya había sido determinante en la conquista de la Liga Metropolitana U14, aun cuando tenía 12 años. Su entorno proyectó para 2026 una temporada con participación en las categorías U13, U15 y U17, además de competencias y experiencias internacionales.
El cambio no fue únicamente deportivo, porque atraviesa una transformación física propia del crecimiento: aumentó su estatura, desarrolló potencia y comenzó a sostener el contacto frente a jugadoras más grandes.
Con la convocatoria al Campus U-15 por la CAB, la ubican alrededor de 1,75 metros, una talla importante para una base de 13 años y todavía con margen de desarrollo.

Esa combinación amplió sus posibilidades. Puede conducir como armadora, jugar como escolta, atacar desde el uno contra uno y colaborar en el rebote como una alera. Su altura le permite ver por encima de defensoras más pequeñas, mientras que el manejo de pelota evita que dependa exclusivamente de su físico.
Es por ello que hacia el futuro será acompañar ese crecimiento con una mayor estabilidad en el lanzamiento exterior, mejorar la utilización de los espacios sin pelota y sostener su impacto cuando el nivel de oposición sea más parejo. Ajustes normales dentro de una jugadora que todavía se encuentra en plena formación.
RENDIMIENTO DE SELECCION
El rendimiento en Santa Catarina no pasó inadvertido. Paulina fue convocada para integrar procesos de la selección catarinense U13 y quedó bajo observación de entrenadores vinculados a la estructura del básquet brasileño.
Medios de Misiones informaron que dirigentes y responsables deportivos de Brasil evalúan avanzar en un proceso de nacionalización para que, eventualmente, pueda representar al seleccionado “verdeamarelo”. Por el momento, no se conoció una comunicación oficial de la Confederación Brasileña que confirme el inicio formal de ese procedimiento.
La posibilidad aparece como consecuencia directa de su residencia, su adaptación al sistema brasileño y el impacto producido frente a las mejores jugadoras de su categoría.
No obstante, la nacionalización deportiva no depende solamente de una intención dirigencial. Debe contemplar la ciudadanía, las normas de elegibilidad de FIBA, las decisiones de la familia y, principalmente, la voluntad de la propia jugadora.
ARGENTINA, SIEMPRE CERCA
Pocos días después de conquistar el Campeonato Brasileño Interclubes, Ojeda viajó a Buenos Aires para trabajar con la Selección Argentina U15 femenina.
La Confederación Argentina de Básquet la incluyó en el primer Campus de Desarrollo de la categoría, una concentración destinada a observar jugadoras, evaluar su evolución física y técnica y comenzar a construir la base de los futuros equipos nacionales.
La convocatoria posee una relevancia especial: Paulina pertenece naturalmente a la categoría U13, pero fue observada dentro de un grupo U15. La CAB decidió enfrentarla a jugadoras dos años mayores, del mismo modo que sucede regularmente en Brasil.
Su presencia en Buenos Aires significó el primer paso concreto dentro de la estructura nacional argentina. También funcionó como una señal ante el interés brasileño: la base misionera ya forma parte del radar de las selecciones formativas del país donde nació.
No representa todavía una convocatoria para una competencia oficial ni asegura un lugar futuro. Sí confirma que Argentina comenzó a seguir de cerca su desarrollo y entiende que se encuentra frente a un talento poco habitual.
¿CÓMO JUEGA OJEDA?
Por su formación es una base anotadora con vocación de conducción. Tiene un primer paso explosivo, utiliza con naturalidad los cambios de dirección y puede finalizar con cualquiera de las dos manos. Cuando toma velocidad resulta difícil contenerla sin enviar una segunda defensora.
Su manejo bajo y su equilibrio le permiten cambiar el ritmo sin perder control, pero no necesita correr permanentemente: puede frenar, volver a acelerar y utilizar el cuerpo para proteger la pelota.
En transición es especialmente peligrosa. Recupera y conduce, levanta la cabeza rápidamente y encuentra pases largos.
Si la defensa retrocede para evitar la penetración, también puede resolver desde el lanzamiento.
Otro rasgo distintivo es el rebote. Sus 17,7 capturas de promedio en el último Campeonato Brasileño no corresponden a una jugadora que permanece esperando la salida: ataca el balón, inicia el contraataque sin necesidad de un primer pase y transforma una acción defensiva en ventaja ofensiva.
Defensivamente posee manos rápidas y una intuición sobresaliente para anticiparse. Las 9,8 recuperaciones por encuentro en Recife demuestran agresividad, pero también lectura de trayectorias y capacidad para identificar el momento adecuado para atacar la pelota.
Su volumen estadístico, de todos modos, debe analizarse dentro del contexto formativo. A esta edad, el objetivo principal no debería ser perseguir récords, sino desarrollar fundamentos que luego puedan trasladarse a categorías superiores.
LOS PODEROSOS QUE LA COMIENZAN A MIRAR
El crecimiento de Paulina ya atrae la atención de reclutadores vinculados a instituciones de Estados Unidos y de observadores que trabajan para clubes europeos. También hay equipos argentinos interesados en conocer su planificación y seguir su evolución.
El término “scouting” aparece cada vez con mayor frecuencia alrededor de talentos adolescentes. Los clubes no esperan a que una jugadora debute profesionalmente: estudian videos, estadísticas, crecimiento físico, entorno familiar, capacidad académica y adaptación a distintas culturas.
Eso no significa que su futuro esté definido. Entre los 13 años y el alto rendimiento existe un trayecto extenso y lleno de variables. El crecimiento corporal puede modificar posiciones, los niveles de competencia se equilibran y el talento debe convivir con la disciplina, el descanso, la alimentación y el cuidado emocional.

El básquet femenino argentino tiene delante una aparición fuera de lo común. Ahora deberá acompañarla, proteger sus tiempos y ofrecerle un proyecto capaz de transformar una promesa impactante en una jugadora de selección.
Porque Brasil ya la mira. Los reclutadores internacionales también. Y Paulina Ojeda, mientras tanto, sigue haciendo lo mismo que desde pequeña: entrar a una cancha, tomar la pelota y jugar.
